Florencia y Fede se casaron el sábado en nuestra ciudad, pero en el medio de la fiesta se vivió un momento tan emotivo como inesperado. Cuando Florencia se disponía a arrojar el ramo de novia a las postulantes, luego de amagar un par de veces, se dio vuelta y se lo entregó a su propia hermana Agustina, quien no entendía lo que sucedía. Hasta que apareció su novio, Lucas, y se arrodilló ante ella para pedirle matrimonio.

Con esta particular idea sellaron su amor, consigna Isletas Noticias

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