Nogoyá.- Inició el ciclo lectivo y en la Escuela Superior de Jóvenes y Adultos N° 29 “Leopoldo Herrera” que funciona por la noche en las instalaciones de la escuela Barcala, estudiantes y docentes deben dar clases en los patios debido a que las aulas no alcanzan a cubrir todos los cursos.

Desde hace varios años la “Leopoldo Herrera” funciona en la escuela Barcala pero las condiciones de precariedad se han acrecentado con los años y con el aumento de matrícula la falta de aulas se convirtió en un problema. Los alumnos que llegan al establecimiento son personas mayores de 18 años que por diversas razones no pudieron cumplimentar en tiempo y forma sus estudios secundarios pero que hoy entienden la necesidad de cerrar dicho ciclo.

“La sociedad es cada vez más demandante y para cualquier trabajo se exige el título secundario, nosotros tenemos alumnos que hace diez o doce años que han dejado el colegio y retoman sus estudios, todo esto es muy valorable y nosotros estamos para acompañarlos, para que logren tener su tan ansiado título”, comentó la directora Karina Clementín.

“El año pasado teníamos 223 alumnos y en el año solo dejaron de estudiar alrededor de 10 alumnos, lo cual demuestra que estamos haciendo muy buen trabajo, no solo en lo pedagógico sino en el sentido de pertenencia y de contención”, detalla, y suma: “Cuando hablamos de inclusión no solamente es tenerlos, sino que el alumno aprenda y es lo que hacemos en este momento, pero en el afán de crecer, crecimos tanto, anduvimos muy bien en el trabajo docente y de toda la gente que nos acompaña que hoy tenemos una matrícula de 232 alumnos y 100 en lista de espera”.

“Lamentablemente no entramos en el edificio, nos faltan aulas. Planteamos esta inquietud en Dirección Departamental que buscó alternativas, una de ellas fue la escuela Nº 92 “Enrique Pestalozzi”. Hicimos un sondeo, para ver si este cambio iba a influir y lamentablemente vimos que la deserción que íbamos a sufrir era muy grande”.

La docente informó que frente a las opciones de cambio de establecimiento se trabajó sobre la posibilidad de gestionar un transporte que facilite a los actuales alumnos la llegada hasta la institución debido a que entre ambas escuelas existe una gran distancia, pero la medida no pudo llevarse adelante.

“Hay muchos alumnos que hacen un gran esfuerzo para venir y no los queremos perder, por lo que mientras tantos vamos a seguir dando clases en el patio, las aulas que nos corresponden a la escuela secundaria están todas ocupadas”, indicó al tiempo que recordó que en el edificio funciona además la escuela primaria de adultos que ocupa un ala y en la cocina funciona el taller culinario del Concejo General de Educación, más un taller de electricidad.

Dejar respuesta