La fuerza policial tiene un abanico de responsabilidades que apuntan esencialmente a prevenir el delito en principio y actuar con eficiencia y celeridad cuando estos se producen, pero esto representa un trabajo incesante y complejo, explicó el Jefe de Policía de la provincia Com. Gral. Gustavo Maslein. “Cuando se agrava la situación social se elevan los índices delictivos, especialmente los que atentan contra la propiedad y la incidencia arrebatos”, dijo en entrevista con Paralelo 32.

A su criterio, están trabajando activamente, con mucha responsabilidad y mantienen un trabajo coordinado con los fiscales.
Con respecto a la ley de narcomenudeo, explico que desde la repartición apoyaron la sanción de esta norma, fue un reclamo que hicieron al gobernador Gustavo Bordet desde el inicio de la gestión. Instrumentaron la puesta en vigencia a través del área Toxicología, que establece el estado de sospecha y lleva adelante los allanamientos. Mientras que Investigación, Operaciones y otras secciones, aportan toda la información relacionada a estupefacientes a la primera de las mencionadas. “Esto ha sido importante porque se centraliza la acción policial”.

Reconoció Maslein que la norma tuvo muchos detractores, inclusive se dijo que se generaba una “caja” más para la policía, en referencia a posibles cobros extras e ilegales que podrían realizar. Reconoció que esto ocurrió en otras provincias, pero no en la nuestra.

Consultó Paralelo 32 con respecto a un procedimiento para desbaratar una red de narcotráfico en Gualeguaychú, en la que estaban involucrados efectivos de la fuerza y de gendarmería. Al respecto Maslein explicó que en un allanamiento dos vecinos adujeron que un policía acudía a ese lugar y que presuntamente recibía un beneficio. “Inmediatamente se lo puso a disposición de la fiscalía, se sigue la investigación y en función de esto, si hay responsabilidad, se aplicará la normativa como corresponde, separándolo de la fuerza”.

En dos meses ya se realizaron 140 detenciones en Entre Ríos -48 fueron mujeres– en el marco de la ley de narcomenudeo. A esto se suman secuestro de estupefacientes, automóviles, motos, elementos usados para corte y dinero. “La legislación vino a blanquear un tema que se sabía, en los barrios los vecinos tenían identificados a vendedores de droga y los lugares donde lo hacían. Antes nosotros teníamos las manos atadas, porque en muchos casos la justicia federal se abocaba a los grandes casos y estos casos menores se dilataban”.

Si bien no hay narcotraficantes a gran escala, hay “kioscos” de venta, a los que proveen los mayoristas. Los investigadores han comprobado que en muchos casos las personas lo toman como un medio de vida, mucha gente copia estas conductas y detrás de esto vienen robos, enfrentamiento entre bandas por “invasión de territorios” de comercialización, y ocurren homicidios. Esto se va a corregir en gran medida aplicando la legislación del narcomenudeo, aseguró.

En diálogo con Paralelo 32 agregó que venían trabajando en este tema y cuando realizan escuchas o descubren elementos que los ligan a estos vendedores minoristas con narcotraficantes, inmediatamente se pasa toda la información a la justicia federal. “Se mantiene una fluida relación con la justicia federal”.

Fueron 180 los agentes que se graduaron a fin del año pasado y se han distribuido en la provincia, además se reforzaron con efectivos las áreas de Toxicología.

Por otra parte los allanamientos se llevan a cabo con el aporte de los Grupos Especiales.

Zonas calientes

En el trabajo cotidiano es permanente el contacto con las departamentales, que reciben durante el día toda la información relacionada a procedimientos y detenciones, con esos datos elaboran un mapa del delito en la provincia. “Esto nos da un parámetro sobre los lugares donde se producen la mayoría de los hechos. A partir de esos datos sabemos en qué lugares hay que reforzar la presencia policial e inclusive aportar elementos para profundizar las investigaciones”. Agrego que esta evaluación -que se realiza día a día- permite identificar, detener y dar cuenta a la fiscalía, en forma permanente. También se detecta el modus operandi de los delincuentes.

Los lugares más críticos dentro de la provincia o lugares “calientes” se producen en ciudades grandes como Paraná, Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, en muchos casos son bandas que se forman en los barrios, donde deben actuar.

Proyectos

Dentro de los proyectos que tiene como prioritarios el titular de la fuerza, la mayoría apuntan a la capacitación que se lleva a cabo a nivel provincial, nacional, y cursos de especialización en el exterior. También han avanzado en una nueva estructura donde se cursa la Licenciatura en Seguridad. Un oficial a los tres años de recibido puede cursar el mencionado postgrado que se dicta en Concepción del Uruguay.

También capacitaciones teóricas y prácticas, incluyendo por otra parte todo lo relacionado con equipamiento. Dentro de las propuestas han planteado a las autoridades la necesidad de incorporar más efectivos, y si bien la situación económica es compleja, es necesario hacer un esfuerzo para mejorar los niveles de seguridad. En Rosario del Tala están dictando cursos al personal femenino de la fuerza. También se está invirtiendo en mejorar edificios y nuevos elementos para la policía científica.

 

Apremios

Con respecto al accionar policial en el terreno de los hechos de riesgo, en muchos casos deben apelar a la fuerza para reducir delincuentes o cuando se generan desbordes en lugares públicos, expresó que hay una fuerte influencia de las cuestiones garantistas y el policía debe actuar dentro de lo que establecen las leyes.

“Es una cuestión ingrata, porque antes un efectivo que era acusado de apremio quedaba procesado, suspendido en la fuerza, perdía la mitad de su ingreso complicando toda su situación familiar y al final quedaba sobreseído después de padecer estas cosas. Ahora esto ha sido modificado; de todas maneras, desde el Comando Superior cuando existen excesos tratamos de contenerlos e investigar en profundidad lo que ocurrió. Tratamos de hablarlo con la fiscalía, explicar que las cosas sucedieron cuando el policía estaba ejerciendo su trabajo”.

“Lo que sí tenemos claro es que, cuando un agente o funcionario policial está involucrado en un hecho delictivo, no tenemos ningún tipo de contemplaciones y es apartado de la fuerza en forma inmediata”.

De todas maneras aseguró que para que disminuya esta brecha entre las actuaciones y los excesos, se debe apuntar a la capacitación del personal para que cuente con los elementos necesarios y saber la forma correcta al momento de actuar.

La reforma del Código de Procedimiento referida a los menores también representa una complicación, porque al menor no se lo puede detener; antes se lo llevaba a la Jefatura y se hablaba con el padre para que lo busque, ahora la policía tiene que dar cuenta al Copnaf para que actúe. Este organismo es el que se encarga de su atención. La Contravención no existe en relación a este complejo problema.

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