Víctor Giuliano en su función de Concejal (Archivo de Paralelo 32)

Crespo– El ex concejal Víctor Giuliano (FpV) detalló a Paralelo 32 las horas de angustia que vivió junto al ex intendente ing. Ariel Robles y al Dr. Daniel Sione -como líder de su agrupación- cuando en 2015 se había decidido instalar una penitenciaría federal en las instalaciones del Destacamento de Vigilancia 121 del Ejército Argentino.

Por entonces había rumores que a raíz del cierre de un arsenal en Rosario, se iban a trasladar armamentos y municiones al Destacamento de Vigilancia Crespo, por lo que se daría marcha atrás al proceso de cesión de los terrenos militares a la Municipalidad, que ya tenía la declaración de prescindibilidad suscripta por el ministro de Defensa Agustín Rossi, aunque no la decisión del Ejército de ceder ese bien.

Simultáneamente el comité radical emitió un comunicado manifestando su preocupación por el futuro de esos terrenos a partir de la noticia según la cual se reactivaría la actividad militar en el predio mencionado, indicando que esto evidentemente tomó por sorpresa al intendente y funcionarios provinciales del más alto nivel, pidiendo una intervención activa para lograr definitivamente el traspaso.

“Ustedes publicaron eso y le hicieron una nota a Robles el 7 de marzo de 2015, a raíz de que había viajado a Bs. As. y se había reunido en la AABE con el agrimensor Sergio Rossi, quien le transmitió la tranquilidad de que no se traería armamento ni municiones a Crespo”.

“Milité con Agustín Rossi, en Santa Fe, mi hermano es muy allegado a él,  tengo amigos asesores de Rossi y acordamos con Daniel Sione, con quien nos reunimos en la agrupación junto a otros compañeros, que le llamaría para concretar una audiencia urgente”.

Giuliano logró ser recibido por el ministro Rossi en Santa Fe (en 2015), un día viernes, en un lapso donde atendió a diputados, intendentes, periodistas, mientras se desarrollaba una reunión del ministerio de Defensa en esa ciudad. “Cuando me pude acercar -relata- le comenté sobre la versión de que se reactivarían los polvorines del Ejercito en Crespo. Lamentablemente no me podía atender con tiempo, se da vuelta y me dice ‘no compañero, municiones no, pero presos sí’, y se va a otro lugar donde lo requerían”.

“Mientras tanto intercambiábamos whatsapp con Robles a quien le habían dicho en Buenos Aires que mandarían a 1.600 presos y no quería volverme con esa respuesta a Crespo. Hablé con mi hermano y otro asesor de Rossi para poder hablar más tiempo con él, y me citaron a Santo Tomé donde habían hecho una reserva en un comedor para juntarse a puertas cerradas una vez finalizado lo de Santa Fe”.

“Estaba desesperado, ¡confirmaba lo que a Robles le decían en Bs. As.!” – relató el ex concejal.

A la noche, en Santo Tomé, el ex ministro de Defensa confirmó la afirmación previa. “No tomé la decisión –afirma que le dijo- la tomaron otras esferas. Lo único que hice fue confirmar la disposición de los terrenos, tenés que hablar con Julio Alak, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, es de esa esfera, yo no tomé la decisión de llevar una cárcel a Crespo,  respondió y Rossi, que ya había declarado la prescindibilidad de ese predio”.

Giuliano durante una extensa conversación con nuestro medio, de la cual brindó amplios detalles, logró que el ministro de Defensa contacte a su par de Justicia. “Se levantó de la mesa, tomó el teléfono, volvió y me dijo ‘está durísimo’, ya está la resolución, está  la decisión política, prácticamente ya están eligiendo los contingentes, por no decirte que están por salir los camiones con los presos”.

Y seguidamente le explicó que “los organismos de derechos humanos internacionales a los que nosotros estamos adheridos y firmamos compromisos, nos monitorean y tenemos plazos que cumplir. Es una decisión de Estado”. Y agrega “me dice hablé con Julio (NdelaR: Alak) que los vamos a llevar por unos meses”. Quizás exageró el entonces ministro o le informaron mal desde Buenos Aires, pero así como están las instalaciones de la subunidad Crespo hoy, probablemente necesitan muchas medidas de seguridad antes de alojar presos. Por ejemplo altos muros o alambrado periférico de alta seguridad.

Antes de despedirse del ministro de Defensa obtuvo el compromiso de que haría las gestiones para desactivar la decisión, pero sin garantizar ningún resultado. Quedaron en contacto a través de la secretaria y de regreso a Buenos Aires el lunes a la tarde el ministro le confirmó vía telefónica que había logrado que el ministerio de Justicia desistiera de la decisión. “Por ahora se dio marcha atrás y depende los vientos que soplen y de las elecciones de octubre”- me dijo.

“Guardé silencio -dijo el ex concejal- pero ahora salgo hablar porque veía las notas del intendente (Schneider) diciendo que venía de Bs. As. con las manos vacías, y cuando me entero que había venido penitenciaría, entré  a alarmarme, a levantar el teléfono y a decir lo que nos ocurrió a nosotros. Y no estoy echando culpas. Schneider no se enteró de esa inspección, y en 2015 no se había enterado el intendente Robles, pero tampoco el ministro de Gobierno de la provincia, Adán Bahl, estaba enterado”.

Presiones al intendente

Consultado por Paralelo 32 el ex intendente Robles, declinó en formular declaraciones, no obstante confirmó las fuertes presiones que recibió en aquel momento de un funcionario de carrera de segunda o tercera línea del ministerio de Justicia de la Nación, que con la intervención de Giuliano por un lado a través del ministro de Defensa; y sus gestiones con el acompañamiento  del ex gobernador Urribarri y su entonces ministro de Gobierno, Adán Bahl, se logró desactivar el proyecto.

Robles recordó que quien le llamaba le decía que era una decisión tomada y ante su resistencia le aseguraba que una penitenciaria federal en nuestra ciudad traería mayor seguridad y otra serie de ventajas. En 2015 el argumento era que no podían terminar la cárcel en Mendoza y tenían los presos hacinados, insistiendo en querer traerlos por algunos meses solamente, lo cual nadie confió que se cumpliría.

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