Crespo– Tras un faltante durante el año 2016, paulatinamente se empieza a regularizar la entrega de libretas de familia en nuestra ciudad. Mientras tanto, en el Registro Civil, los novios que se casan reciben como constancia una copia del acta de matrimonio, aunque para la tradicional foto con la libreta de familia -una costumbre en la mayoría de las parejas- se les presta una libreta en desuso.

La situación es común a otros lugares donde las parejas que se casan no pueden llevarse la Libreta de Familia debido a aparentes dificultades en la distribución en tiempo y forma de las libretas o algún atraso en la impresión.

Esta situación no es nueva, en otras oportunidades también faltaron libretas de matrimonio, y afecta a todos los registros civiles. Actualmente hay unas 15 parejas que esperan contar con este documento. Periódicamente las parejas se acercan a la oficina del Centro Cívico y a medida que llegan las libretas, retiran la que les corresponde. Mientras tanto cuentan con la copia del acta de matrimonio que es fundamental para realizar trámites.

Digitalización de actas

La abogada Leticia Zapata, a cargo del sistema digitalizado para la tramitación del Documento Nacional de Identidad y Pasaporte, comentó a Paralelo 32 que durante el año pasado se digitalizó el archivo de actas de nacimiento desde 1977 a la fecha.

El trabajo fue realizado en la oficina local del Registro Civil a través de un sistema que permitió cargar libro por libro. Las actas ahora deben ser verificadas por la dirección provincial del Registro del Estado Civil y Capacidades de las Personas y una vez realizado este paso, son escaneadas y puestas en el sistema informático. Esto posibilita que desde cualquier lugar de la provincia se obtenga una copia de la partida de nacimiento, sin necesidad de concurrir a la oficina donde se inscribió el nacimiento. En ese mismo lugar se podrá pedir la legalización. Esto antes sólo se podía hacer únicamente en la oficina que registró el nacimiento.

Unión Convivencial

Consultada sobre la cantidad de uniones convivenciales que se registraron desde que entró en vigor el nuevo Código Civil, el 1º de agosto de 2015, señaló que son pocos casos y que en la mayoría de las situaciones se debe a exigencias que empezaron a imponer algunas obras sociales, que no aceptan los concubinatos para incorporar beneficiarios a sus sistemas.

“El concubinato es una cosa simple, una declaración de que viven juntos en un determinado lugar y no genera ningún tipo de derechos ni obligaciones” – recordó Leticia.

En cuanto a la unión convivencial, indicó que genera un pacto de bienes, del derecho a la asistencia y si se disuelve hay que registrar el trámite administrativo o si luego la pareja contrae matrimonio hay que disolver la unión convivencial, si existiera previamente. “En caso de disolverse, el propietario de la casa tiene que proporcionar asistencia habitacional al otro, aun si no tuvieran hijos”- comentó a título informativo sobre los compromisos que genera este tipo de vínculo, que no tienta a las parejas como tampoco contraer matrimonio. A la vista están las estadísticas, el promedio no supera los diez casamientos mensuales.

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