Por Nahuel Maciel (Diario El Argentino, de Gualeguaychú)

La hemeroteca por internet que se puede visitar del Senado de Entre Ríos tiene 1.883 páginas virtuales con 37.641 artículos de las más diversas temáticas vinculadas con la realidad y el interés provincial (http://www.senadoer.gob.ar/biblioteca/biblioteca.php).

Sí, leyó bien: 1.883 páginas virtuales, más de 37 mil artículos… pero de manera extraña y egoísta solo referencia a dos empresas periodísticas: El Diario y Uno, ambos de Paraná. Es decir, el Senado que representa a todos y cada uno de los 17 Departamentos en que está dividida políticamente la provincia, apenas se queda en los suburbios de Paraná y desprecia lo que sucede en el resto de las localidades.

La crítica no sólo está dirigida hacia los responsables políticos y comunicacionales de la Cámara Alta, sino también a los propios senadores departamentales que no saben defender lo que ocurre en sus territorios.

Se define como hemeroteca al lugar (puede ser una página web como en este caso) donde se guardan, ordenan, conservan y clasifican diarios, revistas y otras publicaciones periódicas de prensa escrita, archivados para su consulta.

Por eso llama la atención la pequeñez de la mirada del Senado entrerriano, cuya falta de cultura federal queda evidenciada una vez más. No se trata solamente de la inclusión de los diarios que se producen en las ciudades cabeceras departamentales, sino también de innumerables semanarios que con mucho esfuerzo y talento se editan a lo largo y ancho de la provincia.

Por otro lado, tampoco se entiende cómo un espacio legislativo por excelencia como es el Senado priva –nada menos que a través de su hemeroteca- la circulación de ideas, que alimentarían un mejor debate.

A la luz de este esfuerzo de la Cámara Alta por silenciar y obstaculizar la circulación de la palabra y con ella de las ideas, es menester señalar que la tecnología de la información hoy permiten alimentar de manera fecunda el funcionamiento de las hemerotecas, justamente para que sus artículos puedan ser consultados en cualquier momento y a distancia por los ciudadanos, facilitando de ese modo el acceso a la cultura y a la información. Lamentablemente no es el caso del Senado entrerriano, porque mal utiliza una herramienta para favorecer solamente a Paraná en detrimento del resto de los entrerrianos.

Por eso se insiste que el Senado, en tanto institución política-legislativa donde se expresa la soberanía popular, pero también un ámbito donde se protagoniza la cultura, se colabora con la producción de bienes y servicios y de manera indirecta con la formación de recursos humanos, tenga una mirada tan miope sobre la producción periodística de los entrerrianos y al mismo tiempo una actitud tan mezquina con el concepto de la libre circulación de las ideas y que ha sido tan caro para consolidar la democracia.

Otra vez se debe destacar la utilidad del diario y demás periódicos como conductores de la información y en ese marco la importancia sustancial de una hemeroteca; y mucho más en un lugar donde deberían estar representados todos los Departamentos de la provincia y no solamente Paraná.

Por eso hay que concluir que hoy por hoy el Senado entrerriano se mece entre contribuir al obstáculo de la circulación de la información que se produce en la provincia y la ignorancia al no comprender el aporte que siempre tiene la diversidad para consolidar la integración.

Los errores de esta clase son fácilmente reparables, lo difícil es asumir con responsabilidad que se está en falta y tener vocación de hacer las cosas bien.

Es de esperar que las autoridades tomen nota, por más que a “esa” hemeroteca estas líneas no puedan llegar.

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