Crespo- El reconocido Grupo Encuentro, que tantas satisfacciones nos regalara a los crespenses con la briosa voz de Bruno Fail, prepara su regreso y es probable que sea con una gran sorpresa antes de fin de año.

Se alejaron de los escenarios en 2003 luego de una gran trayectoria que los llevara a recorrer todo el país con su sinfonía chamarritera. Volvieron en 2012 para una presentación en el salón municipal. “Esa noche fue una locura, no nos olvidamos nunca más”- cuenta Bruno Fail a Paralelo 32. “Después actuamos en la Fiesta de la Avicultura y en una fiesta en el Club Sarmiento; un problema de salud me alejó un año y pico de esto, así que quedó todo en la nada”.

“Siempre con la idea y el incentivo de la gente para que volvamos hace 3 meses empezamos a ensayar tranquilos, sin hacer mucho ruido, los martes de 21 a 23:30 o 24 horas, y ahí surgió la propuesta para volver al escenario de la Fiesta de la Avicultura. Para nosotros sería un honor y es lindo para la ciudad también porque la gente de Crespo siempre nos siguió mucho, te podría nombrar, a quienes nos seguían a todos los festivales”- recuerda. “Hoy sabemos que podemos dar muchísimo más y tenemos todas las herramientas para volver a ser el grupo – afirma- con la mala noticia de que no estará Marcelo Wendler por cuestiones laborales, pero se suma Hernán Brambilla que es un genio, tiene mucha capacidad como músico y también como compositor; estamos haciendo dos o tres y capaz sean más temas de él”.

Mientras los ensayos siguen, empiezan a surgir propuestas de actuaciones para el verano y se multiplican las expectativas del grupo ahora integrado por Juan Pablo Brambilla, Hernán Brambilla, Bruno Fail, Chelo Butvilofski, Juanjo Sieben y Daniel Medrano. “La idea es que si volvemos sea para la Fiesta de la Avicultura, porque se les está dando mucho valor a los artistas locales”- sueña la voz del conjunto folclórico.

Los comienzos

Haciendo un repaso de la historia de Grupo Encuentro, surgido en 1994 para acompañar a una delegación CIOFF en su gira por Europa, Bruno recuerda: “nosotros a pesar de que éramos músicos conocidos de Crespo, nos juntamos por una desgracia que tuvo una delegación de Villa María, Córdoba. Ellos debían viajar a Europa, muere el director de la orquesta, se desarma el grupo y la directora del ballet nos había visto acá en la Municipalidad, que nos habían juntado, no éramos amigos ni mucho menos y decidió contactarnos”.

“Mi viejo me fue a buscar del Colegio una mañana, yo iba a 4º año, pensé que había pasado algo y ahí me dijo que teníamos una reunión en la Municipalidad. Ahí nos comunican que nos habían elegido y querían saber qué posibilidad había de que nos formemos como grupo para viajar durante casi dos meses y medio por Europa acompañando al ballet. Obviamente cuando salimos de ahí lo primero que le dije a mi viejo fue ‘mami no me va a dejar’, y definitivamente nos dejaron a todos. El mayor a cargo nuestro fue Cachi Brambilla, y Horacio Cabrera que era Secretario de Gobierno del intendente Paifer fue el promotor para que todo se dé, y quién nos convocó”- repasa.

La formación inicial estaba compuesta por Juan Pablo Brambilla en guitarra y segunda voz, Chelo Butvilofsky en acordeón, Marcelo Wendler en violín y Bruno Fail en voz. Después se sumó Juanjo Sieben y pasaron músicos como Martín Gareis, Mario (Banana)Schimpf, Daniel (Pato) Medrano en bajo.

“Nosotros, de cruzarnos todos los días en la calle, fuimos y pasamos 65 días juntos, volvimos de ese viaje y éramos como hermanos o más, empezamos a ensayar. En esos años yo tocaba el bombo y hacíamos más música de centro y norte, y lo que nos caracterizó como grupo era el canto de los pájaros. Empezamos a tener trascendencia, a llegar a distintos lugares, a muchos festivales importantes. Entonces queríamos investigar de qué se trataba Cosquín, a pesar de que con Chelo habíamos ido acompañando a los Hermanos Cuesta el año 1993, pero uno siempre quiere llegar con lo suyo. Fuimos a Cosquín y entre casi 500 grupos perdimos injustamente una final que ni nosotros sabíamos que era un concurso. Hacíamos música que no era característica de nuestra región, y nos dábamos cuenta que cuando tocábamos una chamarrita la gente lo tomaba de otra forma; cuando perdimos esa final (el ganador subía al escenario mayor de Cosquín) uno de los jurados nos dijo que teníamos que mostrar la música de nuestra región porque tocábamos la chamarrita como no la tocaba nadie. Eso nos quedó muy grabado a pesar de la desilusión que nos llevamos, y nos volcamos ciento por ciento a la música del litoral, hacer chamarrita, chámame, polca, vals”.

Andando esos caminos llegó el primer disco y otros más y en el año 2000 Grupo Encuentro sube al escenario mayor de Cosquín. “Me acuerdo que era un miércoles a la noche, tocamos bastante tarde fue una noche bárbara, esos eran los primeros años del Chaqueño Palavecino”.

Hacían giras por Santa Cruz, Chubut, La Pampa. “Una o dos semanas antes de salir de viaje nos juntábamos con todos los grupos de la zona, llevábamos discos de todos a distintos festivales, era la forma de ayudarnos y difundir lo que hacemos. Para nosotros siempre fue un orgullo ir a representar a la ciudad de Crespo”- relata.

“Anduvimos juntos hasta el año 2003, pasaron muchas cosas, llegamos a Buenos Aires a tocar en lugares como en Parque Centenario, fuimos a tres o cuatro programas de Canal América y aunque no parezca, una presentación de esas en un canal tan importante o en Cosquín, capaz que significan un año de buen  trabajo después. Llegó el  momento en que no éramos más los nenes de 16 o 17 años, ya había uno o dos que teníamos familia entonces la cosa se empezó a complicar y llegamos a un punto, después de casi  diez años, y decidimos dejar”- cuenta sobre el fin de la primera etapa de Grupo Encuentro. Hoy, a la distancia, y con la experiencia de una vida adulta, reflexiona “creo que nosotros nos equivocamos en no instalarnos en Buenos Aires, porque en ese momento nos faltaba poquito para dar el último golpe y consagrarnos”.

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