Ramírez- Zaira Chaparro, la ramirense que durante un año estuvo en el Hospital Garrahan de Buenos Aires a la espera de un trasplante de médula ósea, fue intervenida quirúrgicamente el 17 de junio de 2015, tras ser diagnosticada  con mielodisplasia, una enfermedad causada por una deficiencia en la médula ósea que genera una disminución en la producción de glóbulos rojos y tiene al trasplante de médula como única cura.

La pequeña continúa su evolución, dando pasos lentos pero seguros, que reconfortan a la pequeña y su familia. Su papá Juan Chaparro comentó a Paralelo 32 que “Seguimos con los controles y laboratorios mes por medio. Ya en la parte de endocrinología y espirometría pulmonar nos dieron la alegre noticia de que no necesitan seguir controlándola en estas dos especialidades porque su evolución es muy buena y dentro de lo esperado por los especialistas”.

En relación a la vida de la pequeña, Juan destacó que “Culminó 2º Grado en la Escuela de Crespo Campo Nº 109 Bernardino Rivadavia con muy buenas notas y conceptos. Empezó a realizar distintas actividades físicas a lo largo de este año, a trotar y casi correr”.

“Ella está haciendo una vida prácticamente normal y con un solo medicamento que se le deberá suministrar toda su vida, aunque vemos el inmenso avance en la medicina y tenemos la esperanza de que llegará el día en que no necesitará ya más medicamentos”, agregó.

Contacto con el donante

Ante la consulta de si sigue en pie la idea de conocer al donante, Chaparro opinó que “Todos los trasplantados tienen esa posibilidad de acuerdo a su evolución. Será un hermoso momento en caso de concretarse. Nos pidieron del Incucai que Zaira le escriba una carta que es traducida a su idioma. Recién estamos estableciendo el vínculo. Lleva tiempo. Será una emoción muy grande para todos y un lindo momento para disfrutar y agradecer”.

Por otro lado, el papá de Zaira reconoció que “El donante ha recibido nuestra carta, pero demorará la llegada de respuesta por el protocolo burocrático y las normas de seguridad que se tienen en cuenta para estos casos”.

Un papá agradecido

Chaparro pidió agradecer “A Dios y a la gente que nos ayudó y sigue orando por Zaira. Agradecemos a todos los que, mancomunadamente, nos dieron fuerza, esperanza y gratitud para seguir adelante. Estamos convencidos de que Dios y la vida nos regalaron esta oportunidad para conocer a miles de manos solidarias y corazones con mucho amor por el prójimo. Estamos orgullosos de estar rodeado de muy buena gente, con espíritu solidario que siempre se hace presente en estos casos”.

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