Nogoyá.- El Morajú existe hace 40 años y se encuentra a tan solo unos kilómetros de la ciudad de Nogoyá, comenzó siendo un barrio residencial donde se construían casas de fin de semana, pero desde hace unos años crece a pasos agigantados y actualmente viven alrededor de 70 familias que no cuentan con los servicios básicos como cloacas y agua potable, tampoco hay recolección de basura y sus calles son de tierra.

En este contexto, un grupo de vecinos decidió reunirse y comenzar a trabajar y gestionar mejoras para el barrio. Paralelo32 habló con Margarita Cermelli Reber, actual presidenta de la Comisión Administrativa del barrio, que por su ubicación fuera del ejido urbano pertenece a Distrito “El Sauce”.

Cermelli Reber, en representación de los vecinos, nos contó sobre su trabajo: “En los últimos años se incrementó la cantidad de familias que viven en el barrio, hoy somos alrededor de 70 familias y tenemos muchas carencias, comenzando por el ingreso al barrio, que está sobre Ruta 12 y es muy peligroso, no está señalizado y el movimiento vehicular es constante, por eso nos hemos reunido para comenzar a gestionar. El barrio pertenece a distrito El Sauce que está a cargo de Francisco Rey, con quien hemos dialogado y le hemos planteado las inquietudes y problemas que tenemos como vecinos, y él nos ha escuchado”.

De esta manera comentó que presentaron un proyecto para la construcción de dársenas en el ingreso al barrio, y sostuvo: “Aparentemente las gestiones avanzan en la provincia y en la Nación, por lo que confiamos en que pronto se logre. Además hemos gestionado más iluminación pública y también un proyecto muy ambicioso que incluye la instalación de cloacas y agua potable, servicios que carecemos actualmente”.

Luego remarcó: “Desde que funcionamos como comisión, realizamos varios muestreos de la potabilidad del agua de pozos y lamentablemente los resultados fueron negativos. El agua está contaminada y no es apta para el consumo por lo que las familias que vivimos acá tenemos que comprar agua mineral”.

Para los trabajos que desde la comisión han encarado, como la instalación de luminarias, mejoras en el ingreso, colocación de cámaras de seguridad, entre otros, lo lograron con recursos propios de los vecinos que recaudan mensualmente con una cuota mínima que aportan. Al tener las calles de tierra, también es la comisión la que se encarga de su mantenimiento, pero los recursos económicos son insuficientes porque hay que conseguir máquinas y quien haga el trabajo, además de pagarle al personal que mantiene los espacios verdes.

Otro de los problemas que tienen los vecinos del barrio El Morajú es la recolección de residuos. En referencia a esta cuestión la entrevistada contó: “Este ha sido un tema importante, hemos tenido un serio problema. En un tiempo hubo una especie de basural en un sector del barrio donde se llevaba toda la basura y se quemaba, luego se tapó eso y se colocó un contenedor en la entrada que se retiraba una vez por semana, pero esto ocasionaba un problema de salud pública”. “Además tanta basura acumulada durante una semana atraía las ratas y víboras por lo que pedimos la colaboración al municipio y se logró retirar el contenedor, por lo que ahora cada vecino debe traer sus residuos a la ciudad donde el recolector de basura los recoge a diario, no es algo muy cómodo, pero es la solución que encontramos por el momento”, afirmó.

Finalmente destacó: “La formación de la comisión ha sido un punto de inflexión en la historia del barrio, somos un grupo de personas que trabajamos en equipo, hemos logrado objetivos comunes y planificamos lo que queremos hacer, tenemos pensadas cosas a corto y largo plazo. Sabemos que tenemos un serio problema que son los escasos recursos económicos, por eso trabajamos en la concientización de todos los vecinos en la colaboración de las expensas, antes pagaba solo el 23% y ahora hemos llegado al 50% de los vecinos pero seguimos insistiendo”.

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