El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria dio recomendaciones para iniciar la cosecha de girasol en condiciones de excesos de humedad e hídricos. Así el especialista Juan Marcos Giordano, del INTA Rafaela (Santa Fe), del Programa Nacional Agroindustria y Agregado de Valor-Módulo Tecnologías de Cosecha de Granos y Forrajes del INTA realizó un informe.

Recordó que “como consecuencia del extenso temporal ocurrido en diferentes zonas de la región pampeana argentina, fundamentalmente en la provincia de Santa Fe, existen importantes áreas anegadas con lotes de girasol que ya están alcanzando la madurez fisiológica”. “Antes de salir a cosechar es importante prever algunas regulaciones que permitirán enfrentarse a la situación desencadenada por los excesos hídricos, que a mediados de enero lleva más de 25 días con lluvias de entre 350 a 500 mm”, indicó.

En la zona central de la provincia de Santa Fe, el girasol avanza con su madurez fisiológica y se apresta para ser cosechado, pero según el técnico, el cultivo se observa con su anclaje deteriorado, principalmente en los lotes de siembra directa, con frecuente presencia de plantas inclinadas o volcadas.

“Además de ello, algunos capítulos comenzaron a tocar el suelo sobresaturado o con agua, presentando semillas brotadas. También comienza a observarse capítulos con ataque de “Rhizopus Sp”, que produce la podredumbre negra y posterior descomposición del capítulo”, dijo.

Frente a estas circunstancias las pérdidas pueden llegar a ser muy elevadas, es por ello que antes de iniciar la cosecha, es importante que el productor analice ciertas prioridades, resaltó. Se trata de tener un panorama lo más claro posible de las condiciones del cultivo, es decir del nivel de humedad del grano a cosecha y cuantificar las zonas anegadas, además del porcentaje de vuelco de plantas.

Esto determinará la factibilidad de inicio de cosecha, dado que los que presenten mayor porcentaje de plantas caídas o peligrosamente inclinadas (más de 45º) deberán realizarse primero, aún con humedades en semillas entre 16 y 18%. Se deberá dar prioridad a los lotes que presenten enmohecimiento y hasta podrido de los granos, en los capítulos del
girasol.

Por otra parte, habría que asumir el costo extra del servicio de secado, de casi la totalidad de los granos cosechados y no es recomendable el almacenamiento en bolsas plásticas bajo estas condiciones y además con alta humedad del grano, que seguramente superará el 14%; esto porque se arriesga la total descomposición de la masa granaria almacenada.

Es importante conocer la cercanía de la napa freática en los lotes, dado que una capa superficial seca no asegura la cosecha; especialmente en suelos donde la napa puede estar a unos 0,8 metros de profundidad. Pues se debe pensar que por más flotabilidad que se le pueda dar a los equipos de cosecha, el suelo debe, por su parte, generar sustentabilidad durante la rodadura.

Frente a esta situación de falta de piso, se debe calcular los mayores costos del servicio de cosecha y además considerar que el tiempo de la campaña será más extendido, por las dificultades propias que pueden generarse en cada lote.

El INTA aconseja una tolerancia de pérdidas totales, durante la recolección, de hasta 70 kilos por hectárea de granos, de las cuales el cabezal de la cosechadora suele ser responsable del 70% de ellas.

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