Crespo.- En la noche del sábado, cuando los vecinos intentan irse a dormir lo que comienza a escucharse es una mezcla de griterío con una fuerte música de fondo, aceleración de motores y bocinas que llegan desde la calle. Es el horario de la previa del ingreso al boliche ubicado sobre Otto Sagemüller entre Moreno e Yrigoyen.

A pocos metros del ingreso se afianza una tendencia: los asistentes se juntan en las veredas y calles con su propia fiesta de bebidas y parlantes en la calle.

Los vecinos del lugar dicen que cada fin de semana reciben los molestos coletazos del ruido de la calle, donde pasan motos haciendo explosiones en sus escapes; automóviles que abren sus puertas dejando la música al palo, o que sirven de provisorios moteles; chicos que hacen pis y vomitan en las veredas. Todo eso sucede en las puertas de sus casas y nadie pone un solo límite.

El problema se da en doble turno. Por un lado, antes de que la noche comience (ingresando a las 02:00 am) y, por el otro, a la hora de la salida (06:00 am).

En parte, este fenómeno es una de las caras del exacerbado consumo de alcohol en la noche crespense. Pese a que no es una situación nueva, los consultados señalan que ahora es mucho más severa. Para el barrio es un problema adicional, al del colapso en el estacionamiento, las situaciones violentas, al margen de los ruidos que además se emiten desde el propio local bailable –que supera los decibeles permitidos- a los que tampoco se pueden acostumbrar. También los efectos del consumo de alcohol, del que quedan vestigios junto a las viviendas.

 

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3 Comentarios

  1. Es muy sencillo ir y clausurar un local que no cuenta con lo necesario para su habilitación, en este caso una buena aislación acústica; pero bueno, si tenemos en cuenta que cada vez que se hace un baile/cena/fiesta en cualquier salón o club de la ciudad pasa lo mismo, te das cuenta de que mucho no se hace.

    En cuanto al alcohol todos sabemos que hay una ordenanza ante la cual los inspectores hacen la vista gorda, o por ahí se ven confundidos por la bolsita de papel que te dan unos kioscos cuando comprás alcohol después de las 00:00; lo mismo las fuerzas policiales ante el consumo de alcohol en la vía pública e incluso al volante.

    Esto pasa desde que tengo memoria, todavía somos pocos en la ciudad y nos conocemos bien.

  2. Como sabes que sobrepasan los decibeles? Los asistentes a los boliches son sus hijos, sus nietos, sus sobrinos.. son ciertas las cosas que dicen.. pero la culpa no es del boliche.. es de la educación que le dieron en sus casas.. los padres les dan la plata, les prestan el auto o les regalan uno, los sistemas de sonido lo pagan los padres o algunos que ahorran para poner un buen sonido.. es fácil echarle la culpa al boliche, a los inspectores, a la policía, al municipio.. difícil es aceptar que uds educaron a esta generación.. y el alcohol es un mal menor comparado con la cantidad de drogas que se consumen.. pero todos nos hacemos los boludos
  3. La educacion deja que desear hace mucho tiempo ya, y viene cuesta abajo continuamente, pero una cosa no quita la otra, también hay que efectuar controles porque si esperamos que se resuelva con la educación de hoy día estamos en el horno. El problema es que las autoridades de todo tipo se lavan olímpicamente las manos cada día más, son todos una manga de inútiles, llámese guardia urbana, policía o agentes de tránsito.

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