Victoria.- Esta semana se generaron opiniones encontradas debido al proyecto de ordenanza que busca bajar la edad mínima permitida de ingreso a las confiterías bailables de 18 a 16 años. Lo anterior responde a una realidad evidente en la ciudad, y el fin de semana pasado varios concejales confirmaron que un aproximado de 150 menores se quedaron afuera de un reconocido boliche debido al control que se realizó, supuestamente incentivado por el ingreso de mencionado proyecto al Concejo Deliberante. Los chicos a veces suponen que en materia de decisiones gubernamentales, las cosas se deciden y resuelven al instante.

El artículo uno de la ordenanza en cuestión reza: “Modifíquese el artículo 18 de la Ordenanza Nº 2.874, el que quedará redactado de la siguiente manera: Artículo 18º) Queda prohibida la presencia de menores de 16 (dieciséis años en los negocios comprendidos en la Categoría «C» del Artículo 2º) de la presente Ordenanza, exceptuando el Rubro «Salón de Fiestas y/o Eventos Familiares»”.

El asunto merece análisis por diferentes razones, pero la más evidente es que no sólo se discute si los menores de 18 pueden ingresar a un boliche, sino qué hacer con el expendio de alcohol. Cabe recordar que la venta de alcohol a menores de 18 años está prohibida, y el punto aquí es cómo se controlaría esto, y lo cierto es que no existe ninguna manera eficaz de hacerlo.

La Ley Nacional de Lucha Contra el Alcoholismo (Nº 24.788) establece en su primer artículo: “Queda prohibido en todo el territorio nacional, el expendio de todo tipo de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años de edad”. Esta ley fue sancionada el 5 de marzo de 1997 y Promulgada de Hecho el 31 de marzo de 1997.

Entonces, la batalla aquí es que la ordenanza no choque contra la ley. Asimismo, el concejal de Cambiemos Pedro Mansilla, quien además es presidente de la Comisión de Legislación y Asuntos Legales (comisión en la cual, por el momento, se ha venido trabajando el proyecto) explicó a Paralelo 32 que el tópico será abordado desde distintas ópticas. Por lo pronto, el jueves, a la hora 17, se reunieron varios ediles con Juan Eduardo Lloveras, el Juez de Familia, para comenzar a ver las implicancias legales del tema.

El tratamiento en la comisión

“Charlamos sobre cuáles son las falencias hoy en día de los controles en el boliche, en los locales bailables, en los cumpleaños de 15, en los kioscos, en los expendios de bebida, porque hoy en día cualquiera te compra en cualquier supermercado una bebida alcohólica”, dijo Mansilla, respecto a la reunión mantenida con Lloveras, en diálogo con nuestro semanario. “No hay un control de si se les vende o no a menores. Por más que sea un supermercado a las dos de la tarde, no se le puede vender alcohol a los menores”, continuó.

“Hacer cumplimentar, como se hizo verdaderamente este sábado que pasó en el cual dejaron afuera del ingreso de las puertas de El Morro a 100, 150 gurises (que no tenían 18 años), también es peligroso”, señaló. Y, añadió: “Esos chicos quedan deambulando, muchos alcoholizados por la previa”.

Así las cosas, el concejal reconoció que existen falencias tanto del boliche, que les permite la entrada a los menores, como de la municipalidad, que no hace el control como corresponde. “Es una falencia, no estamos haciendo cumplir la ordenanza. En eso somos muy críticos de nosotros mismos”, señaló.

Un dilema a resolver

“Esta vez, el jefe de policía [José Berón] se puso firme. Nos pidió que lo ayudemos a controlar lo que es la ordenanza y, a la vez, como ve la realidad de que ingresan muchos chicos y como no hay otra opción para ellos en el sentido de que no hay una matiné, Berón le pide al poder Ejecutivo una modificatoria de la ordenanza para cambiar el ingreso de 18 a 16 años”, desarrolló Mansilla.

“Desde el poder Ejecutivo subió el proyecto de modificación en la edad de ingreso, pero automáticamente surge el tema de la venta de alcohol”, comentó el concejal de Cambiemos. Además, dijo: “Vamos a hablar con diferentes actores: hoy fue Lloveras, pero después vamos a hablar con los dueños de los boliches, para ver bien cuál es la situación”.

Por otro lado, la concejal del Frente para la Victoria (FpV) Isa Castagnino, nos dijo: “Lo que hablamos con Lloveras fue el comienzo de una serie de reuniones que vamos a tener. También es importante que hablemos con los dueños de los boliches”. Asimismo, agregó: “La ley es clarita y dice que está prohibido el expendio de alcohol a menores de 18 años. Entonces, esto hay que trabajarlo con mucha cautela para no ir en contra de una ley nacional”.

“Lo que hay que ver es de qué forma se permite el ingreso del menor de 18, pero que no se le venda alcohol. Qué mejor que los que tengan a cargo un boliche nos puedan garantizar que eso, en determinada medida, se puede cumplir o trabajar”, continuó la concejal. También, señaló los posibles claroscuros que podrían suscitarse: “Por otro lado, el menor le puede dar el dinero a un mayor para que éste le compre alcohol, pero eso también sucede en la gran mayoría de almacenes, supermercados y quioscos”.

“Estamos fallando en algo”

“Acá nosotros estamos fallando en algo, porque las ordenanzas están para que se cumplan. El Estado está fallando en el control. También, la ordenanza dice que el cierre debe ser a las cinco y media de la mañana, hay muchas cosas que no se están cumpliendo. Entonces, mientras se trata este proyecto, que va a llevar tiempo, se debe controlar”, opinó Castagnino.

La concejal del FpV nos dijo que el abordaje de este tema llevará tiempo, aproximadamente dos meses según su visión. Una de las ideas que expresó fue reunirse con los centros de estudiantes de las escuelas para escuchar la voz de los chicos. “Qué mejor que hacer partícipes a los chicos de lo que nosotros vayamos a legislar. Ellos también son actores, hay que incluirlos. No digo que hay que darles todos los gustos, pero sí tenemos que escucharlos y decirles hasta dónde podemos trabajar sus propuestas”, concluyó.

La iniciativa

El planteo de la policía es claro. José Berón, el jefe de policía, le dijo a Paralelo 32 que ellos, como órgano de contralor, tienen que hacer cumplir con la ordenanza. Entonces, le planteó al Ejecutivo que o se cumple con la normativa, o se la actualiza, más acorde a la realidad, y se baja la edad de ingreso a 16 años. Por su parte los concejales evalúan cómo compatibilizarlo con el consumo de alcohol, por cuanto existe una norma de mayor jerarquía –una ley nacional- que lo prohíbe a menores de 18.

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