Victoria.- Junto con la advenimiento del carnaval sobrevienen muchos otros frentes a resolver. Uno de ellos es la seguridad. De más está decir que para que los victorienses puedan disfrutar de su fiesta mayor es importante que tengan garantizadas ciertas medidas. No hay que olvidar que el corso es un ámbito donde la gran concentración de personas hace que sea necesario tomar recaudos. A este respecto, Ariel Silva, jefe de Policía, y José Francisco Berón, subjefe, hablaron con Paralelo 32.

“Nosotros tenemos un plan que es el mismo que se ha implementado el año pasado y ha dado resultados dentro del circuito”, comienza Silva. Además, agrega: “Con respecto a la ciudad, vamos a afectar personal recargado como fue el año pasado con vehículos no identificables en la zona céntrica, para salvaguardar las propiedades”.

Uno de los momentos clave del carnaval local es el ingreso de Terror do Corso. Sin lugar a dudas, también en materia de seguridad éste no es un punto menor. Incluso, muchas veces ése es el momento donde la policía tiene que centrar su atención, debido a la gran cantidad de jóvenes que participan.

—¿Qué tienen previsto para el ingreso de Terror do Corso?

Berón: —Se va a tratar de contener y evitar que los jóvenes que participen de la expresión Terror provoquen desmanes a la gente que está observando el espectáculo. Indudablemente va a ser la misma metodología de que ingresen a último momento, es decir una vez que cierren el carnaval. Igualmente, lo que tenemos informado es que se va a correr el palco hacia zona de pescadores, por lo que el trayecto a recorrer es mucho mayor, antes se concentraba en la calle de la alegría para luego desplazarse hacia el palco. Por lo anterior vamos a necesitar movilizar más personal hasta la desconcentración.

Sin embargo, Silva menciona que hay una proposición distinta. “Como esta edición del carnaval es un homenaje a Terror, la proposición policial es que desfilen después de la banda, abriendo el espectáculo”, revela el jefe de policía.

Otro asunto que causó controversia el año pasado fue la nieve artificial y la quita de las marcas no autorizadas. En este sentido, Berón dice: “Lo que si va a estar prohibido es el ingreso de bebidas alcohólicas. Pero no sabemos lo de la espuma todavía, porque generalmente el pedido es de quien tenga la concesión (en este caso del club Gimnasia y Esgrima) o de la Municipalidad”.

Quizá lo más sensato hubiera sido que para estas alturas ya hubieran más certezas con respecto a la organización. La reunión entre funcionarios municipales y la policía para informar sobre quién va a disponer de las cantinas, la nieve artificial y otros aspectos de la seguridad, se realizó ayer viernes. “Nos queda poco tiempo. Esta reunión la habíamos propuesto con él (por Berón) hace dos semanas, porque tenemos muchas cosas por pulir”, señala Silva.

Uno de los factores que puede haber afectado los plazos de organización es la falta de un claro referente para el carnaval. El año pasado la encargada era Mónica Vieyra, pero en éste aún no se sabe.

La policía dispondrá de 66 efectivos afectados en el circuito en sí. Y con respecto a la ciudad habrán treinta funcionarios más, contando policía montada, motorizada, móviles, comando e investigaciones. Así las cosas, estarán trabajando por sábado entre 90 y 100 policías.

Finalmente, Silva le garantiza a la ciudadanía que van a trabajar para brindar seguridad. También recuerda que es importante el respeto mutuo, la paciencia y la tolerancia para poder disfrutar de la fiesta mayor.

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