El Centro de Estudiantes y un colectivo de alumnos que dicen representar al alumnado de la institución, se manifestaron públicamente “ante la falta de respuesta de las autoridades”

Victoria.- Recientemente el Centro de Estudiantes del Instituto Gaspar Benavento, junto al Colectivo de Alumnos ‘Unidos para que nunca más’, enviaron a nuestra redacción una copia del petitorio elevado a la Directora Departamental de Escuelas Claudia Pereyra, donde se menciona con nombre y apellido (que reservamos hasta que se expida la justicia) a un docente que habría incurrido en “mensajes intimidantes”, “Insistente acoso”, sobre una alumna de la Tecnicatura en Enfermería, que estudiaba en la extensión de la carrera, en la ciudad de Nogoyá, mencionando que existen capturas de pantalla y pericias psicológicas a la víctima, que avalan científicamente su versión. El caso ya fue tratado en nuestro medio cuando ocurrió la primera denuncia, en 2017.

Asimismo, agregan que la persona denunciada, habría sostenido las mismas actitudes con otros alumnos, y que esta situación fue puesta en consideración de las autoridades departamentales, “debido a la extrema vulnerabilidad en la que nos encontramos todos los estudiantes”, dado que quienes envían la misiva, aducen representar al alumnado de la institución.

Agregan que durante el ciclo 2018, no recibieron contestación de la institución a las presentaciones efectuadas sobre el docente en cuestión, “y dado que existen antecedentes que contrarían los intereses de los alumnos, solicitamos con urgencia la asistencia inmediata de la Departamental, y por su intermedio a las autoridades provinciales que correspondan, a la situación planteada oportunamente”.

Incluso un grupo de alumnos se hizo presente en la sede de la Dirección Departamental de Escuelas para reclamar personalmente por este hecho. Advirtiendo que la persona denunciada se encuentra en tratamiento psiquiátrico, “según las cuantiosas licencias presentadas por él   mismo, abusando sistemáticamente del sistema de licencias por enfermedad, situación que la  Departamental está obligada a investigar, ya que puede tratarse de un posible ‘Fraude al Estado’ ”.

En el petitorio piden y exigen, se arbitren los medios necesarios para proteger a la denunciante, y a “muchas otras mujeres que desafortunadamente también han sido víctimas y asisten a nuestra escuela, luego de haber tenido que abandonar la carrera en Nogoyá por culpa del violento accionar de este individuo, y que se encuentran afectadas y revictimizadas por la situación actual”.

También se solicita la adopción de un protocolo de actuación para casos de abusos o cualquier manifestación encuadrable bajo el marco dela Ley de Violencia de Género; entre otros ítems, ya que también se pide la posibilidad de poder rendir en el próximo llamado las cinco materias: “Enfermería en Salud Mental, Enfermería en Adulto y Anciano, Metodología de la Investigación II, Cuidados Integrados Basados en la Evidencia, y Enfermería Comunitaria”, con los profesores con quienes se trabajó durante todo el año, a fin de evitar cualquier tipo de contacto con el docente interpelado y respetando de manera tajante los contenidos ya abordados”.

Frente a  la inseguridad manifiesta en la que advierten que se encuentran, entienden que  las autoridades educativas del establecimiento deben asegurar y promover su bienestar. “Es por   esto que responsabilizamos al Consejo Directivo del Instituto Gaspar L. Benavento, y a la Dirección Departamental de Escuelas, por la  seguridad de nuestra compañera denunciante y la  de cualquier otro estudiante que pudiera resultar víctima de algún hecho de violencia de género, abuso de poder, violencia institucional o afectación de su desempeño académico”. Para dar curso a su reclamo, solicitan respuestas favorables en un plazo no mayor a 15 días.

Repercusión

El caso ha tomado estado público y medios como ‘Entre Ríos Ahora’, que se hizo eco de la noticia publicando con nombre y apellido al responsable, y dando detalles de los mensajes que el docente envió en 2016, ya que en la carta se deja en claro que el denunciado ha pasado largas licencias en el presente ciclo lectivo.

Ante el supuesto acoso sufrido en Nogoyá, la joven decidió trasladarse a Victoria, para seguir cursando la carrera, pero aquí también el docente denunciado ejercía, y temiendo que esta situación se repitiera, el 23 de agosto, el fiscal Federico Uriburu (Unidad Fiscal de Nogoyá), hizo el pedido de remisión a juicio, después de concluir la investigación penal preparatoria. Todo esto fue publicado oportunamente por Paralelo 32, sin que las autoridades de Educación tomaran medidas.

El caso—según Entre Ríos Ahora—recayó en manos del Juez de Transición y Garantías Gustavo Acosta, donde el Ministerio Público Fiscal encuadró los hechos en el delito de amenaza e hizo el adelanto de pedido de pena.

Ante el regreso del docente a las aulas, los alumnos iniciaron recientemente acciones de repudio que aún hoy tiene sus coletazos.

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