Crespo- De acuerdo al relevamiento estadístico que realizan los profesionales que atienden en los Centros de Salud que funcionan en nuestra ciudad, dependientes del municipio, el 41,9% del total de los pacientes adultos que asisten a estos lugares, padece alguna enfermedad crónica no transmisible. Las enfermedades crónicas son dolencias de larga duración y por lo general de progresión lenta.

En el mes de agosto, sobre 217 adultos atendidos  91 de ellos, es decir el 41,9%, fueron pacientes con enfermedades crónicas. La hipertensión arterial es la principal afección detectada; en orden de prevalencia le siguen la diabetes, dislipidemia (alteración en los niveles de colesterol y triglicéridos) y los pacientes con Epoc o asma.

De acuerdo a los registros del último mes la distribución de pacientes con enfermedades crónicas es la siguiente: 61,53% hipertensión arterial, 23% diabetes, 10,9% dislipidemia, 4,57% Epoc/asma.

La médica comunitaria Dra. Walane Hirle, quien se desempeña en los Centros de Salud de Barrio Azul y San Miguel, se refirió al tema, en declaraciones a Paralelo 32, indicando que las estadísticas son más significativas y altas aún de lo que reflejan los números anteriormente señalados. “Si uno descarta, por ejemplo, los pacientes que vienen por libreta sanitaria o por certificado de salud, que sería la gente sana; los que vienen enfermos serían un 80%, es un porcentaje mucho más alto en realidad de lo que se refleja tomando en las estadísticas a toda la población que se atiende en estos lugares. Indicó que “un 30% de las consultas que se realizan corresponden a personas sanas, que llegan por algún control o un trámite sanitario. Si tomáramos únicamente el total de los enfermos que llegan a los Centros de Salud –especificó- casi todos tienen alguna patología asociada a las enfermedades crónicas no transmisibles.

¿Los pacientes concurren a realizarse controles de glucemia, de presión arterial y ahí los detectan o también se controla a quienes por otros temas?

Me está pasando muy seguido que atiendo a gente que viene por libreta sanitaria, por bromatología, los revisamos y tienen presión arterial elevada, no sienten nada. La gente cree que tiene que sentir algo y no necesariamente es así, la mayoría de las personas no sienten nada, están sana y en esos controles se detectan.

¿Cuál es la acción posterior a la atención médica o la detección?

Después de la detección me gusta hacer un análisis completo para ver cómo está el colesterol, la glucemia, o cuando veo que es un paciente con sobrepeso. A los que presentan una patología los encamino a la nutricionista y ella empieza a trabajar un plan de dieta y a la vez también tenemos un plan de ejercicios. A los que tienen masa corporal mayor a 30, los estamos derivando a un grupo que desarrolla actividad física en el Centro Comunitario, si no tiene posibilidades de acceder a un gimnasio.

Sorprenden los porcentajes de hipertensos que arroja la muestra estadística, como así también de diabéticos.

Es así, todas esas enfermedades están directamente relacionadas con el estilo de vida de las personas. Ahora con la Municipalidad y otros organismos estamos trabajando con el programa “Menos Sal, Más Vida” que está dentro del Proyecto Proteger, porque se ha visto que la OMS recomienda que comamos 5 gramos de sal por día, por persona, y en la Argentina la ingesta es de 11 gramos promedio, o sea más del doble. Y se ha visto que si uno puede reducir la sal de la mesa y del pan, con eso solamente, podemos evitar seis mil muertes anuales por hipertensión y ya es mucho. Es un aporte a la salud, lograr bajar la presión global de la población, con simplemente reducir la sal de la comida.

¿Quién controla que efectivamente se reduzca la cantidad de sal?

El año pasado estuve en una capacitación de la provincia y la idea es que se establezca un laboratorio y el año próximo empiecen a ir a las panaderías a medir el sodio en el pan. Quieren que funcione, quizás ahora todavía no porque se está empezando.

La profesional señala que todas las enfermedades crónicas no transmisibles van de la mano. “Es todo un mismo combo”- consideró. En cuanto al tabaco y la ordenanza libre de humo, indicó que “como equipo de salud nos estamos capacitando para poder ofrecer un servicio para dejar de fumar a quien quiera hacerlo, no sólo prohibir mediante una ley”.

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