La foto muestra a chicos vestidos de tigres y data de 1998. Así lucía el cartel en ese momento.

Boca del Tigre- Años atrás, el cartel que está ubicado frente a la capilla de Boca del Tigre tenía en la parte superior una cabeza de tigre que sirvió como ícono del pueblo. Con el pasar del tiempo la cabeza se fue rompiendo y se optó por quitarla de ese lugar, quedando solamente el cartel.

Gustavo Lell y Pablo Britos, jóvenes amigos que habitan ahí, tomaron la iniciativa de recuperar ese fragmento de historia que hoy ya no está. “Pensamos que sería lindo recuperar eso que por tanto tiempo nos identificó como comunidad. Por eso comenzamos la búsqueda de una cabeza similar. Después de mucho buscar, la cabeza apareció y ya fuimos a buscarla. La idea es refaccionarla, pintarla y colocarla nuevamente”, comentó Lell a Paralelo 32.

La foto que acompaña esta nota muestra a chicos vestidos de tigres y data de 1998. Así lucía el cartel en ese momento. Casi veinte años después, la idea es recuperar esa parte de la historia y la identidad de los habitantes.

“Cuando éramos chicos, con otros amigos que íbamos juntos al jardín, veíamos el cartel del apeadero, era de los típicos carteles de antes, al costado de la viaje vía del ferrocarril. Después se retiró y se puso frente a la capilla de Boca del Tigre. Arriba había una cabeza del tigre que era la de un slogan publicitario de la estación de servicio Esso en ese momento, una cabeza que generalmente iba arriba de los surtidores en las estaciones. Un vecino de apellido Goette que tiene campos acá y era encargado de la estación de Crespo antes de los Jacob la donó y se colocó sobre el cartel hace alrededor de 15 años”, recordó Lell.

Misión en marcha

Gustavo Lell indicó a este semanario que “Esa cabeza le daba un sello distintivo al pueblo, servía de referencia. Noches atrás nos juntamos con Pablo Britos, quien iba al jardín conmigo, y recordamos esa vieja época. Observando fotos vimos una en la que estábamos disfrazados de tigrecitos y notamos lo lindo que quedaba la cabeza en el cartel, por lo que decidimos poner manos a la obra e intentar conseguir otra para volver a colocarla”.

Agregó que “La otra cabeza era hueca adentro, de fibra de vidrio, por lo que se llenaba de avispas y generaba peligro. Además, lógicamente y con el paso del tiempo se fue deteriorando y, en definitiva, se optó por sacarla y se rompió del todo. Nunca se la repuso, quedo solo el cartel como está al día de hoy”.

La misión para los jóvenes, en consecuencia, se inició. “Empezamos a buscar, costó pero finalmente apareció una persona que vendía esta cabeza en Funes, provincia de Santa Fe. Era la misma cabeza, de la misma época y de la misma campaña inclusive, por lo que iniciamos la negociación y la compramos. Tiene sus detalles, hay que mejorarla y está en reparación, pero va a quedar muy linda. Al ser fibra de vidrio tiene una parte partida y es la que queremos cerrar, para rellenarla con poliuretano, que no se parta y se conserve. Luego la pintaremos a nuevo, dejándola bien presentada. El objetivo es colocarla antes de que la escuela Nº 9 Fray Mamerto Equiú cumpla sus 50 años, en pocas semanas. Estará colocada en poco tiempo seguramente”, vaticinó Lell, orgulloso de su intención y la buena repercusión que la iniciativa tuvo entre los vecinos.

Lell aclaró a nuestro cronista que el costo de la adquisición de la nueva cabeza fue de 1.500 pesos. “Utilizamos dinero que llegó meses atrás con el premio que otorgó a la Escuela de Fútbol de Boca del Tigre Tarjeta Naranja, en el marco de la campaña “Un gol, un potrero”, por el que nos hicieron llegar no solo materiales deportivos, sino también dinero en efectivo. También usaremos de ese mismo fondo plata para repararla y que el sueño se haga realidad, devolviéndonos identidad y sentido de pertenencia a todos los vecinos, trayéndonos de nuevo algo hermoso que es, ni más ni menos, que un poco de nuestra historia y nuestros recuerdos”.

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