Victoria.- Este viernes 27 de julio hubo una charla a cargo de la licenciada en ciencia política María Inés González, quien disertó acerca de conceptos referidos a la postura “Salvemos las dos vidas”. El encuentro fue en el hogar de niñas. La profesional rosarina forma parte de una asociación civil llamada Presencia que, en palabras de González, “defiende la vida y la familia”. Asimismo, habló con nuestro semanario y nos dio sus argumentos.

—¿Qué significa el lema Salvemos las dos vidas?

—Salvemos las dos vidas implica la importancia intrínseca que tiene cada uno de los dos protagonistas del tema del aborto. Sólo que en algunos ámbitos el protagonismo del niño por nacer se soslaya. Pero incuestionablemente son dos los protagonistas: es la madre y el niño por nacer. Se tratan de dos vidas valiosas en sí mismas. Desde el punto de vista biológico, desde el punto de vista de la sociedad civil tienen importancias ambos, porque, a la postre, los dos terminan siendo, si se le permite al bebé, un miembro de la sociedad.

—A lo largo del debate pudimos escuchar argumentos tanto a favor como en contra de la legalización del aborto, con justificaciones científicas tanto de un lado como del otro, ¿cuáles son los conceptos más importantes para usted en este debate?

—Fundamentalmente el valor de cada uno de los dos. Por otro lado, la necesidad de preservar y resistir un embate que viene planificado desde hace muchos años, que arrancó en la década del setenta cuando Henrry Kissinger quiso estudiar el modo de seguridad de los Estados Unidos y de los intereses de ultramar. Terminó resolviendo y determinando estas medidas que se van viendo a lo largo del mundo, porque es un modo de preservar la seguridad económica y política de Estados Unidos. ¿Cuál es una de las recomendaciones? La limitación de la población en cantidad y en calidad. Por eso también se han ido modificando las currículas escolares y los programas de educación porque es un modo de ir bajando el nivel de la calidad educativa. En una población de menor cantidad y de menor calidad se puede penetrar con más facilidad desde estos Estados poderosos que necesitan nuestros recursos económicos y naturales.

Por otro lado, la licenciada señaló que “el aborto es un comercio fabuloso”. En este sentido, se explayó: “A las mujeres les dicen que van a tener un aborto seguro, legal y gratuito. No va a ser ni seguro, ni gratuito. No es seguro desde el momento que es una intervención quirúrgica que enfrenta graves riesgos, ni hablar si empezamos trabajando con el misoprostol que está contraindicado en muchas situaciones. Tampoco va a ser gratuito porque cuesta cinco millones quinientos mil pesos empezar a poner en marcha todo esto”.

Respecto a lo anterior, añadió: “Es un país que está transitando una situación económica apretadísima y encima esos recursos que podríamos estar utilizando para implementar nuevos nosocomios en lugares que no los tienen, tenemos que hacer una erogación para implementar este sistema que lejos de ser para curar y para la salud de la población, es para matar”.

Educación sexual

Con respecto a la aplicación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI), opinó: “El ser humano es un ser que tiene afectos, que necesita del afecto de los demás y relacionarse dentro de su especie con la persona que lo complemente. ¿Quién lo complementa desde el punto de vista físico, psíquico y espiritual? Es la mujer o el hombre, mutuamente. Se trata de una relación de complementariedad, pero no para el placer. Acá tenemos que orientarlos para el amor, para la plenificación [sic] de la persona”.

Sumado a esto, agregó: “La persona no se plenifica [sic] solamente en lo físico, cuando el placer sexual pasa por el goce físico solamente, es una entrega transitoria, de momento y acarrea muchas veces consecuencias que no se han asumido ni pensado. Ése es el problema de enseñar educación sexual sin lo demás, sin la complementación del afecto y la necesidad del amor”.

Más allá de las valoraciones morales de por qué se llega a una relación sexual, sea por mero placer o por otra cosa, le re-preguntamos si considera necesaria la aplicación de la ESI para prevenir, entre otras cosas, enfermedades venéreas. “Me parece que habría que implementar la educación sexual con mucho cuidado y seriedad. También, los padres deben tener protagonismo en el acompañamiento de lo que se les va inculcando a los chicos desde el colegio. Acá hay un vacío de educación enorme. Hay que educar para la sexualidad. Así como se educa en otras ciencias, también hay que educar a la sociedad y la población en el modo de comportarse en otros aspectos y éste es un aspecto importante en la vida de los ciudadanos. También es necesario educar a adultos, porque son padres, abuelos, tíos y muchas veces necesitan acompañar a los jóvenes en estas situaciones que les toca vivir de embarazos o enfermedades venéreas. Tenemos que estar formados, al mismo tiempo, como personas y saber las consecuencias de las acciones”, finalizó.

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