Crespo– El sábado 27 de enero fue una jornada de alegría en el viñedo Juan Girbich, de Martín Girbich y Ana María Jacobi, un emprendimiento familiar en desarrollo desde 2011 en Aldea Jacobi a 2 km de Crespo, dedicado a la producción de las uvas Marselan, la uva insignia de Entre Ríos. Esa mañana, a temprana hora, se vio funcionar por primera vez la despalilladora de uvas fabricada en 2017 por alumnos de la Escuela Provincial de Nivel Medio y Superior Nº 35 “Gral. Don José de San Martín” a pedido de los vitivinicultores, quienes solventaron el costo de los materiales.

Hasta el lugar llegaron los ya egresados Lucas Dreise, Emiliano Ladner, David Regner, Pablo Zapata y Nahuel Zapata, junto al profesor de la cátedra Proyecto Prácticas Profesionalizantes, ingeniero Julio Buch, con cuyo asesoramiento se construyó la máquina.

Todo era incertidumbre hasta el preciso instante en que el dueño de casa arrojó el primer racimo de uvas dentro de la despalilladora. El hecho fue suficiente para que la respiración hasta entonces contenida estallara en expresión de júbilo. “Nos fuimos con un tacho de uvas, primero tirando un racimo y otro, pero el momento más trascendente fue cuando tiramos el tacho completo. Algo sorprendente, en dos segundos estaba todo afuera los escobajos por un lado y empezamos a mirar abajo y la uva que había caído al contenedor, había salido partida de modo perfecto, como tiene que ser”- dijo a Paralelo 32, Martín Girbich, desbordante de alegría porque nunca más tendrá que hacer en forma manual el primer paso en la elaboración de sus vinos JG.

“Todos nos quedamos mirando y no opinábamos”- señaló sobre el excelente resultado del funcionamiento de la máquina. Todo un desafío que los estudiantes aceptaron y cumplieron acertadamente.

– ¿Cuánto tiempo insume despalillar las uvas manualmente?

– Un tacho de 100 kg me puede llevar dos horas, sacando una por una las uvas y ahora lo puedo hacer en cinco minutos. El tiempo es fundamental. No se puede dejar dormir la uva en el tacho, hay que despalillarla rápido porque empieza a fermentarse. Acá hay que ganarle al tiempo. Se corta la uva y tiene que ser molida. Esto es imprescindible  y esta máquina es la gran solución. Tengo que decir que los alumnos lograron una máquina industrial, no es casera, es una máquina superlativa, bien construida.

El emprendedor recordó que hasta ese día “no teníamos certeza de que funcionara correctamente y decidimos elegir un sábado de enero para probarla cuando ya estuvieran algunas uvas, porque los chicos están todos ocupados durante la semana. Yo necesitaba que para los primeros días de febrero, cuando diga vendimia, la máquina funcione y así será”- destaca

“Estoy satisfecho, sorprendido, siempre pedí ver la despalilladora a lo último y cuando fui a la escuela encontré un excelente ambiente de taller, con todo ordenado, con trabajo serio”- señaló Tincho quien puso de relieve la puntualidad con que los estudiantes llegaron el día de la prueba. “Podrían haber dicho ya terminamos la escuela ¿quién nos va a aplazar ahora?, pero tuvieron compromiso con mi inversión y estaban más contentos que yo. Fue emocionante”- opinó sobre el sentido de responsabilidad.

Respecto de la despalilladora interpretó que es una maquinaria compleja, de mucha precisión, que lleva poleas reductoras y aceleradoras. “Hay un trabajo de cálculos impresionante. Las paletas que golpean contra la uva tienen que estar coordinadas de tal manera que empiecen a sacar el escobajo. Ellos hicieron inclusive un sistema de rotación de tal manera que yo pueda volver a girar si noto muy acelerada la máquina y me brindaron una serie de chances”- indicó sobre las alternativas pensadas por los noveles fabricantes.

Girbich insistió en la calidad del trabajo que le permitió resolver uno de los puntos cruciales de la producción de uvas para vino, permitiéndole concretar con mucha rapidez la primera operación del proceso de fabricación. Pero además habló de la prolijidad de todo el proceso. “Cuando fui a buscar la máquina me entregaron todo esto –señala exhibiendo dos carpetas de varias páginas- como si fuera a comprar una motosierra o un auto, con todos los detalles de cómo fue hecha la despalilladora y todas las boletas perfectamente ordenadas con la rendición del dinero”- resaltó.

Los estudiantes describieron el proyecto, acompañado por planos y el detalle de cada una de las piezas que componen la despalilladora. El informe refiere a los parámetros de diseño y principios aplicados para lograr las cuantificaciones de velocidad, fuerza, geometría y forma de las paletas que separan los palillos de las uvas. Explican los cálculos realizados para adaptar la despalilladora a la moledora del productor; la potencia y la velocidad a la que debe girar el eje con paletas para separar las uvas del escobajo y el esfuerzo que debe soportar, a fin de determinar las dimensiones de la máquina.

En diez días será la vendimia que se adelantó por la terrible sequía y Martín siente que en esta carrera contrarreloj, súper estresante que cada año implica cortar los racimos, despalillar las uvas y molerlas para procesar el vino, dio un paso adelante, estará aliviado en la tarea y reducirá horas de trabajo. La soñada máquina, le dará ese placer.

2 Comentarios

  1. Excelente comentario!!!..Felicitaciones a los inventores !!!.. es gratificante contar con mentes jóvenes capaces y creativas. Un orgullo para Crespo. Y como siempre deseo lo mejor en su emprendimiento a mí amigo Tincho y a toda su familia. Saud con un marselán o malbec !!!

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