El Gobierno nacional a través del ministerio de Seguridad anunció la instalación de una fuerza operativa o task force, en la provincia de Misiones, con posibilidad de intervenir en el noreste argentino con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

Sin embargo, los antecedentes de la intervención de fuerzas extranjeras, comandadas por Estados Unidos, generan más de una sospecha respecto de las verdaderas intenciones de este tipo de operaciones.

En ese marco, un proyecto de resolución presentado en la Cámara Baja entrerriana promueve un repudio a la decisión del Ejecutivo nacional. En el texto, se señala que países como Colombia, Ecuador, México, Panamá “brindan claras muestras de la distancia entre los objetivos declarados inicialmente y las dolorosas consecuencias que tales intervenciones han tenido a lo largo de los años, sin que se verifique una disminución en el tráfico de sustancias ilícitas, tal como el propio caso de la frontera entre Estados Unidos y México lo demuestra. En Colombia, numerosos centros de análisis sostienen que el plan no logró sus objetivos y, en su lugar, creó una crisis de desplazados y contaminación ambiental”.

Asimismo, se advierte que “en el caso de la instalación en territorio argentino, con la repetida coartada de un potencial riesgo terrorista primero y luego bajo la cobertura de la instalación de un comercio interfronterizo de sustancias prohibidas en la región de la Triple Frontera, se cubre el interés que despierta la enorme reserva de agua dulce que conforma el Acuífero Guaraní que se extiende bajo las fronteras de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay”.

“La calidad del agua del acuífero Guaraní y la posibilidad de captarla mediante pozos, hacen que su aprovechamiento se convierta en un objetivo estratégico de altísimo valor”, se expresa en el proyecto que busca el repudio a esta operatoria, donde se explica que la zona de recarga más importante de agua dulce es la Triple Frontera.

Estas advertencias ya han sido formuladas por la profesora argentina Elsa Bruzzone, secretaria del Centro de Militares para la Democracia, quien sostuvo que “la presencia del Comando Sur de Estados Unidos en la Triple Frontera, las declaraciones del departamento de Estado y los rumores de que habría terroristas tienen un objetivo: el control del sistema acuífero Guaraní, un verdadero océano de agua potable subterráneo que tiene allí su principal punto de recarga”.

El texto del proyecto de resolución da cuenta también de que “con argumentos similares, otras task force se instalan en Salta, cerca de las reservas estratégicas de litio del norte argentino y de Bolivia, y en Tierra del Fuego, con la declarada consigna de fortalecer las capacidades para la atención de catástrofes, mientras se sitúan al alcance de las riquezas antárticas y sobre pasos críticos para la navegación intercontinental”.

 

(Fuente: Agencia AIM)

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