Desde el sábado pasado y hasta ayer, en la zona rural de Concepción del Uruguay llegaron a superarse los 300 milímetros. No fue el único lugar donde hubo una verdadera bomba de agua. También cayeron más de 200 milímetros en Gualeguaychú, Aldea San Antonio y Colón.

Como ya ocurrió en Santa Fe, Córdoba y el oeste bonaerense en el último tiempo, miles de hectáreas con cultivos de soja quedaron anegadas, hay complicaciones para los tambos que necesitan sacar la producción y hay productores que perdieron hacienda en la zona cercana a los arroyos porque el agua arrastró a los animales. Sólo en las zonas donde hay relieves altos el panorama no es tan acuciante como en las partes bajas.

Con estas precipitaciones, en lo que va del mes ya cayeron 368,1 milímetros en la zona, según la Estación Automática Concepción del Uruguay de la Dirección de Hidráulica de la provincia.

De acuerdo con los productores, el desborde de arroyos no sólo inundó campos sino que el agua a su pasó se llevó hacienda que había en los establecimientos.

“Hay gente a la que le falta un poco de hacienda porque se fue con el agua”, señaló Osvaldo Lepratti, productor afiliado a la Federación Agraria Argentina (FAA).

“Esto hizo un desastre grande, porque se han roto alcantarillas y algunos puentes chicos. El gran perjuicio queda para los caminos”, agregó el productor.

En esta última línea, Carlos Botti, asesor de una empresa agropecuaria, consignó que muchos productores no pueden acceder a los campos por el estado de los caminos y así tampoco pueden tener una dimensión del impacto total del fenómeno.

El 30% de la producción lechera de la provincia de Entre Ríos se realiza en la cuenca del Río Uruguay y hay temor por una baja en la producción.

La inundación también golpeó a la ciudad de Concepción del Uruguay, con barrios amenazados por el agua. En rigor, según explicó Pablo Mércuri, especialista del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en zonas con pendiente como en esta región las intensas lluvias no sólo hacen desbordar arroyos y ríos, sino que afectan a los pueblos.

“Están inundadas algunas partes de la zona sur de la ciudad y también barrios cercanos a los arroyos. Se han evacuado alrededor de 20 familias”, precisó Ruiz Orrico. “La ciudad fue un caos, se inundó y se cortó además la ruta 14”, ilustró, por su parte, Marta Cappeletti, una vecina.

 

Fuente: La Nacion

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