La Ministra de Salud, Sonia Velázquez, mantuvo un encuentro con el presidente del Programa de Alzheimer de la UBA, Luis Ignacio Brusco, con quien acordó llevar a cabo un estudio que permitirá conocer la incidencia y características de esta enfermedad en la provincia y la naturaleza de su causa (por predisposición genética o si es de origen mutlticausal). Del encuentro participó también la directora General de Hospitales, Karina Muñoz.

Tras la reunión Velázquez señaló: “Esta autoridad en la materia a nivel nacional, como es el doctor Brusco, nos puso al tanto de las acciones que vienen desarrollando el interés en colaborar con un estudio en la provincia, y creemos que hay mucho para hacer en conjunto, sobre todo al tratarse de una enfermedad crónica, no transmisible, incapacitante y que, en muchos casos, se puede retrasar su comienzo con medidas simples”.

Estudio de la prevalencia de Alzheimer en Entre Ríos

Las autoridades acordaron reunirse nuevamente para firmar un convenio de cooperación (específico para este estudio) entre el Ministerio de Salud y el Programa de Alzheimer, que tendrá fundamentalmente dos puntos críticos: uno en cuanto al estudio del Alzheimer esporádico (el más extendido), y otro de mutaciones genéticas para Alzheimer que es más específico.

Para desarrollar la tarea de investigación se contará con los equipos interdisciplinarios de la UBA y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). En cuanto a la modalidad de trabajo, tanto para localizar los pacientes con Alzheimer que tienen una característica específica étnica (que en este caso es contar con ascendencia de alemanes del Volga), como para la característica poblacional general se realizará el estudio tomando muestras de saliva. Estas muestras permitirán determinar la característica regional de riesgo para tener la enfermedad. Y según informó la directora General de Hospitales, Karina Muñoz, la intención es comenzar por la ciudad de Crespo, debido a que existe una llamativa proliferación de casos en descendientes de alemanes del Volga.

Cabe agregar que a los profesionales del Programa de Alzheimer de la UBA les llamó la atención la ciudad de Crespo a nivel nacional, porque observaron que la mayoría de los pacientes con Alzheimer que han ido de Entre Ríos al Hospital de Clínicas de Buenos Aires, son personas que forman parte de esta comunidad de ascendencia alemana.

Estudio de las características genéticas de la Argentina

En el encuentro el presidente del Programa de Alzheimer de la UBA, Luis Ignacio Brusco, brindó información sobre el trabajo de estudio de las características genéticas de la Argentina que lleva adelante la UBA, indicando que uno de los puntos de interés tiene que ver con estudiar en particular a determinados grupos poblacionales de Entre Ríos. Esto se basa en el hecho de que el Hospital de Clínicas (dependiente de la UBA), ha recibido pacientes entrerrianos de grupos familiares con ascendencia de alemanes del Volga, por lo que fundamentalmente interesa este grupo poblacional con fuerte presencia en la provincia.

Cabe señalar que el contar con esta información permite adoptar las instancias preventivas necesarias para evitar que la enfermedad comience tempranamente. “Uno sabe que los factores metabólicos tienen un rol central para desencadenar la enfermedad: la presión arterial, colesterol, diabetes, estrés, ejercicio aeróbico y la alimentación, impactan de manera diferente en el cerebro si uno tiene genes para tener Alzheimer que si uno no los tiene; entonces es importante saber dónde estamos parados para saber de qué manera se trabaja”, manifestó el especialista.

La enfermedad

Brusco detalló: “A una persona que ya está con Alzheimer, todo el sector del hipocampo  comienza a atrofiarse con una progresión del siete por ciento anual; y se ha probado que cuando el paciente adulto hace ejercicio aeróbico cuatro veces por semana, dicha progresión se reduce al cuatro por ciento anual. O sea que simplemente con ejercicio aeróbico se puede retrasar la progresión de la enfermedad”, manifestó.

Brusco agregó que la adopción de hábitos saludables permite retrasar hasta cinco años el comienzo de la enfermedad en los pacientes denominados multigenes (quienes no presentan mutaciones que predisponen a desarrollar la enfermedad), “con lo cual baja a la mitad el número de pacientes, y tiene su consecuente reducción de costos, ya que se estima que cada paciente con Alzheimer multiplica por 10 el gasto en salud”.

Finalmente, el referente declaró: “Si uno observa el cerebro de un paciente convencional y el de un paciente con una mutación, son iguales: es un modelo de Alzheimer, lo que los diferencia es la vía por la que llegan a desarrollar la enfermedad”; agregando que si bien sólo el cinco por ciento de los pacientes con Alzheimer presentan una mutación, algunas de las mismas no están descriptas y por ende los médicos no las descubren.

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