El abogado penalista Damián Odetti es presidente de la Asociación Civil Nuevo Concepto Penal. Es conocido públicamente por su lucha contra la corrupción policial. Una de las causas que promovió es una denuncia penal contra Claudio Fuentes, superintendente de Narcotráfico y Crimen Organizado de la provincia de Buenos Aires, que por decisión del ministro de Buenos Aires, Cristian Ritondo y la gobernadora María Eugenia Vidal fue colocado en ese cargo.

Tierra de narcos

Odetti es asesor de los centros de tratamientos para adictos “El Edén” y “Del Prado” de Concepción del Uruguay. “Conozco todo el país. Como llegó la droga a meterse en Gualeguaychú, que es una comunidad cerrada, chica y tradicional, me lleva a determinar que en cinco años, nada más, esto va a ser ya tierra narco. La densidad demográfica de los habitantes en relación a la cantidad de policías y comisarías y el radio de jurisdicción que tienen, y la posibilidad de llegar a todos los territorios, nos demuestra que no hay voluntad política, ni judicial ni policial, para combatir el narcotráfico”, indicó en declaraciones periodísticas en la ciudad de Gualeguaychú.

Explicó, con crudeza, que “en cinco años los chiquitos que hoy tienen 7 años van a ser adictos, los que tienen 12 van a tener 17 y van a estar en la cárcel, y se va a agotar la juventud, y muchos van a quedar todos marcados por el deterioro mental que da la droga, sin perjuicio de que después hablar de estos temas genere una ametralladora en el estudio de la radio”.

La cascarilla

El especialista también se refirió a un tema de creciente preocupación, el aumento en el consumo de ‘Cascarilla’. “La Cascarilla es así: se agarra una dosis de cocaína en una cuchara sopera, un gramo, se le agrega bicarbonato de sodio, se funde o se derrite con un encendedor con fuego y queda un granulado, una cascarilla, que en vez de inhalar se fuma”, precisó.

La Organización Mundial de la Salud dice que de un gramo de cocaína pueden salir diez dosis de cascarilla, que generan una actividad psicoactiva que hace que la persona esté ‘enchufada’, como si hubiera tomado 2 mil cafés juntos. “La cascarilla da un impacto inmediato, a los dos segundos. Y el éxtasis de evadir la realidad dura entre 10 y 15 minutos”, sintetizó. Estas características determinan que sea un producto muy demandado pero con una potente acción de rápido deterioro para el consumidor en corto plazo.

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