Siete trabajadores gráficos de la edición entrerriana de diario Uno (Paraná) fueron despedidos esta semana. También hubo cuatro despidos en Canal 9 Litoral, periodistas del portal digital. En El Diario el pago de salarios se realiza hasta en cinco cuotas y esta semana fueron noticia las imágenes de trabajadores del más tradicional medio gráfico de la costa del Paraná, obligados a realizar ferias americanas y vender locro para garantizarse ingresos día a día.

En Canal 9, la explicación fue que la empresa no tiene capacidad para sostener las dos unidades de producción de contenidos: el canal y la página web.

En el caso de Uno, trascendió que la decisión del grupo Vila-Manzano estaría vinculada al cierre de la edición de papel de Uno–Santa Fe, que, desde hace un tiempo, se imprimía en la planta gráfica de Paraná y recientemente dejó de aparecer. La firma decidió apostar a la página web en la vecina orilla, consiguiendo posicionarla primera entre las preferencias de los lectores, ganándole a la web de su competencia, Diario El Litoral. Seis empleados de la planta paranaense aceptaron la indemnización por retiro voluntario y uno de ellos decidió demandar a la empresa por un monto mayor.

Alerta de FOPEA

Los datos de estos medios, que resume esta semana en una nota el sitio digital de noticias AIM, exponen variadas situaciones de crisis en los medios. Ya en junio del año pasado, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) alertó por despidos masivos y cierres de medios en varios puntos del país, tan diversos como Bahía Blanca, Córdoba, Comodoro Rivadavia o Mar del Plata.

Las causas de estas situaciones son varias. Por un lado, hubo medios sostenidos artificialmente durante la gestión anterior por la distribución discrecional de fondos. Es el caso muy evidente de El Diario, que llegó a ser una oficina de prensa K-urribarrista; así perdió lectores y presencia. Hoy estamos en el otro extremo. A la provincia no le sobra plata y la Nación apuesta a dos puntas, el blindaje informativo de los grandes multimedios porteños y sus militantes virtuales en las redes sociales.

Por otro lado, medios tradicionales no pudieron reconvertirse a tiempo y están golpeados por internet y el periodismo digital. Finalmente, y en tiempos de vacas flacas, están quienes deben decidir qué priorizan, gráfica, digital, televisión, como ocurre con Uno o Canal 9.

La crisis de contenidos

La crisis está afectando derechos laborales, condiciones de trabajo profesional, calidad de la información, subsistencia de empresas que en muchos casos tienen una larga trayectoria. Los medios son otro sector de la economía. El cierre de un diario o una página web es la defunción de otra pyme e impacta directamente en las estadísticas de fuentes laborales, PBI e índices de calidad de vida.

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