Victoria.- El crédito UVA significa que el préstamo que recibe el cliente tiene que devolverlo tomando como parámetro los niveles de inflación, sumado a una tasa anual fija que establece el Banco Central.

En nuestra ciudad, según las consultas que hemos realizado, tuvieron inicialmente muchas consultas y otorgamientos, pero con las nuevas medidas económicas en general hay un escaso interés. Lo atribuyen a falta de confianza que genera la situación económica y el impacto que tiene sobre los ingresos que no se han incrementado en relación a los índices inflacionarios.

En el área de Gerencia del Banco de la Nación explicaron que se han otorgado 60 préstamos hipotecarios y aproximadamente 20 destinados a la compra de automotores, los primeros son a 30 años y los segundos pueden variar los plazos. Además, ante la incertidumbre y la difusión de noticias que hacen referencia al incremento de las cuotas, muchos se inclinan por los créditos personales con tasa variable, que es una de las más bajas del mercado.

Aseguran que ninguno de los beneficiarios ha planteado problemas con respecto al cumplimiento de las cuotas y nadie adujo que no lo podía pagar. La financiación por el sistema UVA en su mayoría arrancó el año pasado a nivel local y, para tener una idea de la forma en que se ha ido reajustando, solicitamos ejemplos concretos. Al respecto y a modo de muestra se nos explicó que una persona que accedió a un crédito inmobiliario por esta modalidad de 1,1 millón de pesos, comenzó pagando 5.120 pesos (principios de año) y en el mes de septiembre este monto ascendió a 6.700 pesos (24%).

También consultamos en el Banco Santander Río, donde se han otorgado en la filial local aproximadamente 15 hipotecarios y entre 70 y 80 para adquisición de automotores. También informaron que la demanda se ha “planchado” y por ahora es poco lo que se mueve en créditos  UVA.

Como ejemplo práctico, una persona que obtuvo un crédito de 1,2 millones de pesos comenzó pagando alrededor de 8,700 pesos (inicio año), en el mes de septiembre ese valor ascendió a 11 mil pesos (21%). También para la compra de un auto un cliente que solicitó 120 mil pesos comenzó pagando en abril  4.369 pesos y en el mes de septiembre tuvo que abonar 4.900 pesos (11%).

En el Banco de Entre Ríos no pudimos acceder a ninguna información porque los interesados tienen que realizar el trámite vía on line enviando  los datos de ingresos y demás requisitos. La entidad financiera evalúa los mismos y si califica para un crédito UVA se otorga y el dinero se gira directamente a la cuenta del interesado. De todas maneras informaron en gerencia que no hay recibido ninguna comunicación por parte de los tenedores referida a la imposibilidad de asumir la cuota y no hay atrasos significativos.

Estos préstamos se otorgaron a partir del año 2016 pero efectivamente mucha gente accedió a los mismos en nuestra ciudad en el 2017, especialmente en los últimos meses. Después de abril de este año se presentaron los desfases económicos y el tema se paralizó.

Claramente, el interés es elevado porque en poco tiempo las tasas superan el 20%, pero todavía los montos son pagables. Una persona que construyó una casa y tiene que pagar 12 mil pesos de cuota, es algo mayor a una locación. Pero una casa céntrica en nuestra ciudad cuesta entre 8 y 10 mil pesos mensuales de alquiler, lo que indica que todavía, haciendo un esfuerzo –con el caso anterior- se puede pagar una casa propia desembolsando algo más. Ocurre que si esto se sigue pronunciando los tenedores de créditos puede tener problemas, por tal motivo se están evaluando alternativas en ese sentido. El fin de semana la cotización del dólar cayó a 38 pesos, si es una tendencia, favorecerá estos préstamos.

Problemas

Según los entendidos, el riesgo es que las actualizaciones superen las posibilidades de los beneficiarios y se complique la posibilidad de seguir pagando las cuotas.

A raíz de esto, en muchas publicaciones de tirada nacional aseguran que están preparando un paquete de medidas para incluir un fondo compensador por parte de los bancos, que obviamente todavía no se conoce cómo se implementará.

El impacto de la inflación sobre las cuotas de los créditos hipotecarios UVA, que se ajustan por el Índice de Precios al Consumidor que releva el Indec y una tasa nominal anual fija que establece el Banco Central, podría ser amortiguado a través de un paquete de medidas que está preparando el Gobierno. Según Infobae, la idea es evitar que, en períodos de alta inflación, se incremente fuertemente el peso de la cuota sobre los ingresos de los deudores hipotecarios.

Una posibilidad es que se tomen algunas de las propuestas realizadas por el diputado Marco Lavagna, del Frente Renovador, que apuntan a la creación de un programa de protección frente a los “descalces entre la inflación y los salarios para los deudores de créditos hipotecarios” y que incluye un fondo fiduciario de compensación hipotecaria.

Un fondo compensador podría amortiguar los cambios bruscos en la relación cuota-ingreso de los deudores. Cuando los sueldos le ganan a la inflación, el banco podrá destinar una parte de la cuota a ese fondo. Ante una escalada inflacionaria, se podrá usar ese dinero acumulado.

Cuando se anunciaron los créditos UVA, en marzo de 2016, su gran ventaja era que la cuota inicial era menor a un alquiler mensual promedio, lo que bajó las barreras de entrada para acceder a una vivienda. Sin embargo, luego de un pico en 2017, a partir del segundo trimestre de este año, comenzó a ser una opción cada vez menos beneficiosa, según la mencionada fuente.

Evolución de las cuotas de los créditos UVA

Según un análisis realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), si se tomó un crédito de USD 80.000 bajo la modalidad UVA en abril de 2016 a 30 años, la cuota pasó de $8.613 en abril de 2018 a $9.543 en agosto de 2018. Es un incremento de $930 en la cuota, que representa 10,8% de aumento. Si se compara con la cuota inicial de abril 2016, que era de $5.353, el aumento asciende a $4.191 adicionales, 78,41% más.

Si se considera el incremento desde que se tomó el crédito en abril de 2016 hasta agosto de 2018, el monto adeudado se incrementó un 70%

Con todo, los cálculos no incluyen el efecto de los incrementos inflacionarios desde septiembre hasta fin de este año. El capital adeudado, en tanto, también se incrementó. Entre abril y agosto de este año aumentó $184.121 (pasó de $1.8 millones a más de $ 2 millones, una variación de 10%). “Si se considera el incremento desde que se tomó el crédito en abril de 2016 hasta agosto de 2018, el monto adeudado se incrementó un 70%”, detalló el informe de CEPA.

Los números proyectados por el centro muestran que las mayores variaciones mensuales de las cuotas no ocurren en los meses de mayor inflación esperada. “Tal rezago se explica por la forma del cálculo de los valores UVA, que se obtiene con los índices del IPC de entre dos y tres meses de anterioridad”, advirtieron. Por lo tanto, los mayores aumentos se verán reflejados en los próximos meses.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here