A la hora de adquirir un préstamo el objetivo primordial de una persona es saldar esta deuda para evitar cualquier problema con las entidades crediticias. Sin embargo, ante una situación de inestabilidad financiera este objetivo se puede atrasar hasta transformar el monto en una deuda impagable.

Según los últimos datos brindados por el Banco Central la cantidad de deudores en situación irregular se situó en un 3,7% en julio. Si bien este número puede estar asociado al contexto socioeconómico, en algunos casos se debe a que la persona consume más de lo que puede pagar con sus ingresos. Al caer en deudas, se deben afrontar los pagos del préstamo mientras se intenta mantener el mismo estilo de vida, lo cual puede empeorar la situación.

“En general se pueden identificar varias razones que impactan en las finanzas personales de las personas, desde los niveles inflacionarios o la pérdida de empleo. Cuando un deudor sufre una reducción en su poder adquisitivo o en sus ingresos, puede caer en un descontrol financiero al no poder sostener su estilo de vida. Para evitar caer en deudas impagables es importante contar con educación financiera que permita al deudor administrar las finanzas de manera eficiente”, explica Rodrigo Nadal, director de Resolvé tu Deuda.

De acuerdo con datos del Banco Central en promedio los argentinos poseen 3 tarjetas de crédito, lo cual puede agravar la situación de la deuda, ya que las personas consumen el crédito sin reconocer el monto total de lo que está sumando en saldos negativos. Cuando suman el saldo total adeudado, la persona cae en la cuenta de su imposibilidad de pagarlo y recurre a otros prestamos que solo empeoran la deuda a futuro.

Con el objetivo de evitar caer en deudas y organizar las finanzas personales, el director de la reparadora de crédito con presencia en Latinoamérica compartió algunos consejos financieros:

Detectar los gastos hormiga.

En finanzas se denomina así a aquellos montos de dinero pequeños que se “escapan” al registro diario de gastos. Algunos ejemplos de éstos pueden ser: membresías y comisiones que se debitan de forma automática, el taxi, cigarrillos o compras al paso, el almuerzo de la oficina, cafés o bebidas que se compran en el camino al trabajo, etc. Para aquellas personas que cuentan con un ingreso reducido es clave identificar estos gastos para intentar eliminarlos en la medida de lo posible.

Organizá un presupuesto.

A la hora de definir un presupuesto que permita saldar una deuda ante una reducción de ingresos, se debe comenzar con un análisis de los gastos fijos y variables que se realizan incluyendo cuánto dinero se puede ahorrar teniendo en cuenta este monto. La reparadora de crédito recomienda utilizar la regla 70-30, en la que se destina 70% de los ingresos a los gastos básicos como vivienda educación, salud y transporte. El restante 30% se divide en partes iguales entre el pago de deudas, ahorro y entretenimiento. Una vez que se cancela una deuda, el 10% de ingresos que se destinaban a su pago pueden derivarse a entretenimiento o ahorro.

Organizar las deudas.

Para poder comenzar a pagar las deudas es necesario identificar todos los montos adeudados mediante la utilización de elementos o herramientas que ayuden en la organización de las deudas activas y fechas de vencimiento de estas. A partir de esto el deudor tendrá una visión más global de sus adeudos, lo que le permitirá comenzar a saldar cuentas de menor monto, ya que son las más viables de cancelar.

Pedir ayuda a expertos.

Cuando las personas alcanzan un estado de morosidad, se ven en un problema sin solución ya que la mayoría no tiene una educación financiera que le permita administrarse de manera correcta. Si el deudor no logra estabilizar sus deudas siempre puede recurrir a expertos en finanzas que le brinden asesoría y le permitan salir de la morosidad.  Estos profesionales analizan la situación financiera de cada deudor y brindan soluciones a la medida de la persona.

 

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