Crespo.- En la primera sesión ordinaria del año del Concejo Deliberante, realizada el miércoles 7 de marzo, los bloques de Crespo Nos Une y del peronismo discutieron sobre la desvinculación o despido de personal en la Municipalidad.

El guante lo arrojó el presidente del bloque del PJ, Javier Fontana, al señalar que “nos solidarizamos con los trabajadores que fueron despedidos en estos últimos tiempos, algunos con varios años de antigüedad”. Pidió que el Ejecutivo revise la decisión y “reincorpore en sus lugares de trabajo a estos trabajadores”, porque “son de humilde posición económica”. Subrayó la “lectura política” sobre esta decisión al señalar que hubo “persecución política” porque “mientras por una puerta salen estos trabajadores despedidos, por la otra están ingresando nuevos empleados y contratados, que seguramente, no me cabe otra cosa que pensar que son afines a este gobierno”. Luego agregó que en estos dos años “vimos como muchos emprendedores locales y comerciantes deben cerrar sus puertas; fábricas y empresas congelan ingresos del personal; se puede ver a simple vista la cantidad de locales céntricos en alquiler porque sus dueños han cerrado sus puertas” y “mucha más gente queda en la calle”. Agregó que “la situación que está atravesando nuestro país es un momento económico muy difícil, donde no se visualiza hacia dónde vamos; las oportunidades de trabajo son cada vez más escasas, cada vez hay más gente sin empleo, y por ende, con dificultades para sostener una familia”. Señaló que “no creemos que sea lo ideal cortar el hilo por lo más delgado; estos trabajadores que este gobierno deja cesantes se suman a la larga lista de gente que está pasándola muy mal, gracias a las políticas de este gobierno nacional”.

A continuación se refirió a que mientras el pueblo habla de los sueldos de sus gobernantes o de los casos de nepotismo, que en el orden nacional el presidente pretende eliminar, y que en el orden local el intendente defiende, porque según parece en eso no son afines las políticas de gobierno, nuestros gobernantes siguen oprimiendo a los trabajadores municipales, y en este caso las medidas contra varios empleados, que no tengo las cifras, pero son más de cinco”. Finalizó Fontana solicitando a la presidenta del HCD que intervenga ante el Ejecutivo para que se revean los despidos.

Sumariados

En respuesta al planteo opositor, el concejal oficialista Carlos Holzheuer dijo: “Están hablando de persecución política y no hay nada más alejado de eso; sabemos muy bien que la planta de personal es de hace varios años; sobre los despidos que supuestamente denuncia Fontana, están los legajos de esas personas sumariadas, tenemos un Tribunal de Ética y Disciplina, que evaluó esa decisión. Únicamente se toman decisiones de despido en casos que establece el Estatuto Municipal y son las causales enumeradas en el articulado que establecen cierta gravedad de hechos que se imputan, tienen su debido proceso y ejercen su defensa. Respecto a otras consideraciones de la política económica, no voy a responder porque no viene al caso discutirlo ahora”.

Fontana aclaró que hay un caso que fue sumariado que “fue perseguido estos dos años de gobierno hasta lograr despedirlo; pero además otros trabajadores que no tenían nada que ver, con casos de 5 o 7 años, que no tienen ningún tipo de sumario”.

 

 

Despidos e ingresos

La situación de despido discutida en el HCD se produjo con un ex agente responsable del área de Habilitaciones, empleado que según el peronismo fue perseguido dos años ‘hasta que lograron despedirlo’. Para el oficialismo la historia es otra: fue sumariado e investigado a raíz de irregularidades detectadas en la anterior gestión municipal. Otros casos corresponden a empleados de planta transitoria a quienes no se les renovó el contrato y en consulta desde Paralelo 32 al Departamento Ejecutivo, se señaló que se trata de personas que acumularon conflictos a nivel laboral, por lo cual se decidió no renovarles contrato.

Estos hechos coinciden con nuevos nombramientos y pases a planta permanente de 18 agentes contratados o de planta temporaria, según un decreto del 29 de diciembre de 2017. En ese listado aparecen nombres que se relacionan con el gobierno, lo que provoca el enojo opositor.

Por otro lado, a partir de los debates sobre nepotismo surgió una lista de funcionarios y agentes de la actual gestión que portan el mismo apellido o comparten libreta de familia. Lo que dejó esquirlas en el oficialismo y por esa herida sigue presionando la oposición, que encontró en este tipo de denuncias un mecanismo para recuperar iniciativa ante un oficialismo que en los dos años previos había tenido la ventaja golpeando sobre ‘la pesada herencia’.

La habitual queja ‘echan a los nuestros y nombran a los suyos’ se condimenta aún más con el avance del calendario político hacia la etapa electoral. Todo lo relacionado con el personal municipal (nombramientos, ascensos, despidos, pases a planta permanente, etc.) seguirá siendo material político inflamable, en la medida que no haya logrado la dirigencia local exponer claramente los mecanismos de ingreso al Estado. Sobre todo en tiempos que impuestos y tasas que pagan esos sueldos parecen crecer más rápido que los ingresos de los que se restan.

Para que la ciudadanía crea, cuando el decreto de rigor dice que los agraciados con estabilidad laboral, cobertura de salud y jubilación, son “personas con actitud y capacidad para cubrir las vacantes producidas”.

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