Las estaciones astronómicas se producen porque la Tierra se traslada alrededor del Sol en una órbita prácticamente circular con su eje de rotación inclinado 66°,5 respecto al plano de la órbita de forma constante, lo que produce distintas iluminaciones de los hemisferios Norte y Sur durante el año.

El Sol sale exactamente por el punto cardinal Este y se pone exactamente por el punto cardinal Oeste, de manera que está sobre el horizonte el mismo tiempo que está debajo de él -de ahí el significado de “equinoccio=igual noche”.

Durante los equinoccios (marzo y septiembre) los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios.

Este lunes 20 de marzo, exactamente a las 7:29 de la mañana (hora argentina), el Sol cruzó el ecuador celeste ingresando al hemisferio norte, dando inicio al otoño en el hemisferio Sur, lo que provocará que el día y la noche tengan las mismas 12 horas de duración en toda la Tierra.

Sobre el otoño

La estación otoñal se caracteriza porque las hojas caen de los árboles debido a que éstos, como estrategia para compensar la menor energía del Sol que reciben, empiezan a desprender sus follajes.

El otoño es una época de transición, de descanso relativo, pero sobre todo de tranquilidad en la que la naturaleza nos aporta colores llamativos e inolvidables.

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