En el primer mes tras el fin de las cuotas sin interés, el stock del crédito con tarjeta retrocedió. En bancos señalaban ayer que el segundo mes del año no suele ser fuerte en materia de endeudamiento con plásticos, pero que al menos la adaptación de sus clientes al nuevo sistema ralentizó las compra financiadas. Los datos concuerdan con la caída en las ventas minoristas y el retroceso en la intención de compra de electrodomésticos.

“La caída puede estar relacionada al comportamiento del consumidor en relación a la resolución publicada en el boletín oficial a fines de enero donde se impulsa a los comercios a la transparencia en los precios diferenciando en precio de contados contra el precio en cuotas. La modalidad ‘sin interés’ era bastante atractiva para el consumidor”, especuló un informe del Grupo First. Otra hipótesis, señala el reporte, es que el aumento de crédito en dólares haya ganado participación.

El stock de crédito con tarjeta se redujo $ 9.369 millones en febrero (una baja del 3,8%), mientras que el stock promedio retrocedió $ 1.020 millones con respecto al mes anterior (caída del 0,44%). Todo esto mientras el crédito al sector privado total –que muestra un repunte desde octubre del año pasado– creció casi 1,2% en el mes.

“Es recién el comienzo y hay algo de adaptación”, dijeron en un banco minorista líder. “Pero nosotros vimos un menor consumo con tarjeta y hasta menos emisiones de plásticos; esto recién empieza, todavía falta para ver el efecto de los precios transparentes”.

El traslado al pago al contado, por otro lado, es una hipótesis que en los bancos señalan aunque sin convicción. Según un relevamiento de la consultora Elypsis, el 58% de los precios en un sólo pago había caído, en promedio, 7% al 13 de febrero.

Tras el anuncio de la eliminación de las, así llamadas, cuotas sin interés en favor de un esquema en el que se hace explícito el costo de distintas opciones de financiamiento, la primera respuesta fue como mínimo de cautela por parte de los clientes de los bancos. Aunque, aclaran en las entidades, no hay ningún derrumbe: febrero suele ser un mes débil en materia de crédito.

“Estacionalmente, las familias llegan a febrero con las tarjetas de crédito cargadas por las vacaciones y tienden a frenar”, dijeron en otro banco que dice estar poniendo el foco en préstamos personales. “Con lo cual, es difícil diferenciar qué parte corresponde al nuevo sistema y qué parte al factor estacional. Es cierto que no fue un furor”.

En términos anuales, el stock de crédito con tarjeta desaceleró su crecimiento del 29,5% al 25%, en términos de saldos a fin de mes, mientras que aceleró del 26,9% al 27,7% si se comparan saldos promedios de cada mes.

La Universidad Torcuato Di Tella mide la predisposición para la compra de electrodomésticos en uno de los subíndices de su Índice de Confianza al Consumidor. En su publicación de febrero, la más reciente, esa intención cayó 26,1% a nivel nacional, se desplomó 37% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 19,2% en el Gran Buenos Aires y 30,5% en el interior, siempre en comparación con el mes anterior. En todos los distritos relevados ese indicador crecía a menos de un dígito en la medición de enero.

La Confederación Argentina de la Mediana empresa, mientras tanto, asignó parte del 4,8% de caída interanual en el consumo en el mes a la reducción “por algunos días” de las compras en cuotas.

 

Fuente: El Cronista

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