La Corte Suprema ratificó la competencia del Poder Judicial de Entre Ríos en la causa donde se investigan situaciones de malos tratos y torturas físicas y psicológicas en el convento de Carmelitas Descalzas de Nogoyá. La madre superiora del convento Luisa Ester Toledo está acusada por el delito de privación de la libertad y a partir de la decisión del máximo tribunal del país, quedó a un paso de enfrentar un juicio oral, ya que a partir de esta novedad, el fiscal Federico Uriburu podrá hacer el requerimiento de remisión de la causa a juicio. El fallo de la Corte zanja una disputa entre la justicia federal y la provincial, que rechazaban ejercer la investigación del caso, produciéndose lo que se denomina en la jerga judicial “conflicto negativo de competencia”.

El caso

Toledo, que lleva como nombre de ordenación religiosa Madre María Isabel, está acusada por el delito de privación de la libertad agravada por el uso de violencia en perjuicio de dos novicias de la congregación. Uriburu abrió la causa a partir de una investigación periodística de la Revista Análisis en la que se reveló que las monjas de clausura del convento debían autoflagelarse golpeándose con un látigo de puntas metálicas; utilizar varios días un cilicio en las piernas; llevar una mordaza en la boca durante una semana, para cumplir un voto de silencio. El escarmiento por no cumplir con esas reglas era una dieta de pan y agua. Estos suplicios, que muchos religiosos enclaustrados los asumen como parte de su fortalecimiento espiritual, en los dos casos se impusieron a pesar que las mujeres denunciantes querían retirarse de la institución al no aceptar más ese estilo de vida. Allí surgió posteriormente la denuncia de privación de libertad agravada por violencia.

Actualmente, la Madre María Isabel permanece en un convento en Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), apartada de su cargo por resolución judicial.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here