Nogoyá.- El 1° Simposio Internacional de Escultura se realizó del 26 al 30 de marzo en la ciudad de Nueva Helvecia en Uruguay. Este fue organizado por el municipio local y coordinado por los escultores Sergio Olivera y Susy Fontes. Estuvieron trabajando a cielo abierto ocho escultores oriundos de Uruguay, Brasil, Argentina y Bolivia.

El trabajo se desarrolló a cielo abierto, lo que le posibilitó al público presente crear un vínculo con el artista, además de contar con el privilegio de ver la evolución de cada obra con el correr de los días.

En este sentido, se ver pudo la transformación de la materia prima.
Una vez finalizadas, como ya es costumbre, las obras pasaron a embellecer los espacios públicos enriqueciendo el patrimonio cultural y artístico de dicha localidad. Tal es así que la local Anahí Villarruel participó como escultora junto a Jorge “Bruja” Verón como ayudante, y en forma conjunta realizaron una obra digna de apreciar y destacar.

“Estoy muy contenta y profundamente agradecida a Verón por todo el trabajo que hizo, no me dejaba soldar, es muy lindo trabajar con él porque conoce mi manera de trabajar. Yo le marco una línea, un zigzag y él sabe lo que tiene que hacer porque me conoce; esta vez fue como ayudante pero espero que la próxima también vaya como escultor”, comentó Villarruel.

La escultora, además de ser convocada para ser parte del simposio también participó de otras actividades, resaltó: “Fue un simposio muy completo, no solo trabajamos en vivo para el público, sino que también llevamos cada uno de los escultores y los ayudantes una obra para exponer, en pequeños formatos, por lo que la Bruja también estuvo exponiendo su obra que tituló Ilusión”.

“Después también ofrecí una conferencia sobre la temática: La mujer en el arte, para la cual me habían convocado, aquí hice un paneo histórico de lo difícil que ha sido para la mujer ser tomada en cuenta por su arte, que se coticen las obras, que podamos exponer en diferentes museos. Recién en este siglo, en el Museo del Prado podrá exponer una mujer; es tremenda la lucha que hemos tenido”, aseguró la experimentada escultora.

Por otra parte, Anahí Villaruel remarcó: “Fue todo muy lindo, nos atendieron muy bien, fueron muy cordiales y trabajamos muchísimo, solo parábamos para comer, porque la obra era de gran tamaño y teníamos muy pocos días para terminarla, por eso quiero volver a agradecer públicamente a mi ayudante, que como trabajó tanto me pareció justo que a la obra la firmemos los dos”.

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