Crespo.- Durante su visita a la Fiesta Nacional de la Avicultura, el domingo pasado, el vicegobernador Adán Bahl dialogó con Paralelo 32 sobre diversas aristas de la realidad política y económica de Argentina y de la provincia de Entre Ríos. Reconoció los problemas financieros de la provincia, comentó que se necesita asistencia financiera a corto plazo para cubrir las obligaciones del Estado entrerriano. Calificó como “bastante difuso” el escenario nacional en materia social y económica. Consideró que el peronismo “se va a tranquilizar” cuando encuentre un liderazgo nacional y “se va a encolumnar detrás de ese jefe”, que podría surgir de las elecciones legislativas de 2017.

 

Inflación y recesión

–  En mayo pasado, durante una entrevista con Paralelo 32 con Ud., comentamos la posibilidad de que el gobierno nacional quisiera bajar la inflación con recesión en el segundo semestre. Ahora, estamos con inflación que sigue alta y con fuerte recesión. ¿Cómo salimos de ese atolladero?

—  Es un gran problema. El tremendo impulso de la inflación está justificado por el incremento de las tarifas. ¿Qué ha sucedido? Se ha enfriado tanto la economía, se esperaba una ‘lluvia de inversiones’ para el segundo semestre. Para tener en cuenta, el PBI se puede justificar de muchas maneras. Una de las maneras es PBI=inversión más consumo más gasto público. La inversión es la que hacen los privados cuando vienen a invertir; el consumo es dinero en el bolsillo de la gente para ir a comprar. El gasto público es concretamente la inversión pública que hace el gobierno. Si ha disminuido tanto el consumo por la falta de dinero, porque la gente de alguna manera, de su bolsillo el dinero se le ha ido porque sus necesidades son más caras por la inflación, también para pagar tarifas, y consume menos. La ‘lluvia de inversiones’ no vino y también el gasto público tuvo una subejecución con este gobierno.

 

–  ¿A dónde lleva esto?

— A una disminución, una caída del PBI. La única manera de reactivar la economía es tocar alguna de esas tres variables. El gobierno nacional apostó a no producir un gran ajuste, porque si hubiera hecho un gran ajuste la situación sería mucho peor, y optó por mantener el mismo déficit fiscal que el gobierno anterior. ¿Qué hacía el gobierno anterior? Financiaba el déficit fiscal con emisión. ¿Qué hace el gobierno actual? Lo financia con endeudamiento. Por eso, a veces digo que cambiamos pero no tanto. El gobierno está haciendo un poco más de lo mismo…

Endeudamiento nacional

–  Quizás el endeudamiento sea más peligroso por nuestra historia.

— Bueno, todo depende de qué manera Argentina se inserta en los mercados y cuánto dinero hay. En la perspectiva parecía que todo venía bastante bien. Ahora, las luces amarillas aparecen con el triunfo de Donald Trump. Si él cumple con lo que de alguna manera dice, que es defender la industria norteamericana. Muchos dicen que Trump ganó por determinados sectores, pero es claro que ganó por el ‘sector oxidado’, como llaman en Estados Unidos, las industrias que están paradas porque los productos vienen de China. Como Trump dijo que va a poner restricciones, toda esa gente lo votó en masa. También Trump plantea en ese contexto es una política que, por determinadas decisiones va a llevar a un incremento de las tasas de interés.

–  ¿Qué sucede en Argentina en ese sentido?

La tasa de interés no la podemos manejar, en cambio Estados Unidos sí. Ellos usan la tasa de interés como una herramienta, la suben o la bajan y todo lo demás lo adecúan a eso. Por lo tanto, si vamos a una suba de la tasa de interés dentro de Estados Unidos, los inversores van a empezar a pensar en quedarse con la plata en Estados Unidos y no ir a los mercados emergentes como Argentina, o cobrar más. ¿Cómo se compone la tasa hoy? Lo que compone es la tasa que hay hoy más el riesgo país. Si el riesgo país se mantiene constante pero se incrementa la tasa base, indudablemente el crédito va a aumentar.

–  Y ahí entra Entre Ríos.

—  Y ahí entra Entre Ríos (sonríe). Entonces, es como que el endeudamiento que necesita el gobierno para el año que viene está calculado por los expertos en 20 mil millones de dólares. Eso va a tener un impacto fuerte, seguramente. Vamos a ver cómo lo consiguen y en cuánto lo consiguen. La verdad de la milanesa es que en la medida que no se reactive el consumo interno, va a ser muy difícil.

Industria no competitiva

– ¿Por qué?

—  Porque la industria argentina no está preparada para competir afuera, solamente fabrica para el mercado interno que está muy deprimido. Necesitamos que el mercado interno consuma lo que fabrica la industria argentina. Si vamos a una apertura del mundo vamos a perder, porque somos  más ineficientes, menos competitivos, nuestros sueldos en dólares son más altos, nuestros productos son más caros. Se va a complicar. Por eso, el gobierno anterior rápidamente acudía al camino más corto que era inyectar fondos para que la gente consuma y que de esa manera la economía se mantenga. Por supuesto que la inflación es un gran tema. Y los dos modelos piensan totalmente distinto. El modelo anterior, el keynesiano puro, ¿qué decía? Si hay cien pesos y se producen cien termos, si pongo diez pesos más se van a fabricar 110 termos. Va a haber más trabajo, más salario, más consumo. Es un círculo virtuoso. Eso para este gobierno es un pecado porque no va el incremento a través de inyectar al consumo, sino a través de la inversión. Este gobierno dice que si hay 100 pesos y se producen 100 termos, si se ponen 20 pesos más, no se van a fabricar 120 termos, sino que el termo va a valer 1,20 y se genera inflación. Entonces, son conceptos distintos. ¿Qué dice este gobierno? Que para producir 120 termos hay que llegar a la inversión. Por eso uno fue por el consumo y el otro va por la inversión.

–  ¿Cuál de los dos modelos es mejor para el país?

—  Depende de la situación y las circunstancias. Durante un tiempo, al gobierno anterior le servía el gobierno de consumo pero estaba agotado. Y a este gobierno le va a ser imprescindible la ‘lluvia de inversiones’ para que se produzca esa reactivación. En el mientras tanto, qué van a hacer. En parte, van a activar el consumo, ir fuertemente a través del gasto público y la obra pública. Podemos creer que estamos salvado. No, ¿por qué? Porque el PBI total de la Argentina se explica en un 70% por consumo. Por lo tanto, todo lo que se haga con obra pública es muy bueno, bienvenido, excelente, sirve a la producción. Pero en el corto tiempo es casi invisible y el impacto es relativo. Por lo tanto, creo que por delante tenemos un escenario bastante difuso, y esperemos que las medidas que se toman sirvan para que el país y la provincia de Entre Ríos puedan seguir creciendo y que la gente pueda vivir mejor. Y se pueda generar trabajo, que es lo fundamental.

Endeudamiento entrerriano

–  En el caso del endeudamiento de Entre Ríos, ¿qué pasa con el endeudamiento de 250 millones de dólares este año y otro tanto el año próximo?

—  Nosotros estamos autorizados para salir por los 250 millones de dólares, se hicieron las misiones a Londres y Estados Unidos. Se llevaron adelante las reuniones con los inversores, y los mismos inversores en ese momento aconsejaban no salir, porque en esa semana se generó mucha turbulencia en los mercados por la elección y la posibilidad de que gane Trump, que en definitiva ganó. ¿Qué es lo que sucede? Cuando uno sale a los mercados de capitales y recibe ofertas, en el concepto habitual necesariamente tiene que cerrar. No se puede decir ‘bueno, yo salgo a pedir, si me cobran caro no agarro’. El mercado no se lo perdona. Cuando vaya a salir nuevamente, no va a haber nadie que vaya a ofertarle, que es lo peor que puede pasar. Por lo tanto, uno tiene que ser muy responsable y estar muy seguro cuando sale. Porque cuando sale, uno tiene que cerrar. Por eso se miran muy justo las tasas de interés. La semana pasada subió cien puntos la tasa, lo que sería un uno por ciento, pero se mide en puntos. Es un costo muy importante.

–  ¿Entonces, no han cerrado todavía?

—  No. En ese momento se toma la decisión de no salir a colocar deuda. Se realizaron los trámites y gestiones, etcétera. Ahora, cuando esté la posibilidad, sencillamente con una teleconferencia y la decisión, se saldrá de un día para otro al mercado y se recibirán las ofertas. Vamos a estar muy atentos a lo que nos aconsejen los bancos que están llevando adelante todos esos análisis. Detrás de todo eso hay un acompañamiento de los asesores a nivel nacional, para obtener la decisión más correcta.

–  ¿Sí o sí, Entre Ríos para cerrar sus cuentas necesita este endeudamiento? ¿No se puede cerrar bien sin ese dinero?

— Hoy, Entre Ríos tiene un déficit mensual de aproximadamente 400 millones de pesos. Eso se va a ir corrigiendo en la medida que el año próximo se materialicen algunos artículos incluidos en el presupuesto. Ellos hacen una coparticipación parcial de los ATN, un reconocimiento claro de una parte del déficit de la Caja de Jubilaciones. Tenemos un reconocimiento de mil millones de pesos que aspiramos a que ingrese antes de fin de año. Eso va a ser una ayuda financiera muy importante. También, para el año que viene, los 6 puntos de la restitución de 15 puntos se van a transformar en 9 puntos. Eso va a ir mejorando la situación. De todos modos, es a mediano plazo. A corto plazo, necesitamos permanentemente asistencia financiera para poder cubrir todas las obligaciones.

Elecciones de 2017

–  En materia política, ¿ya están empezando a reunirse para las elecciones legislativas de 2017?

—  Todavía no. Hay reuniones y seguramente las primeras definiciones estarán en marzo. Febrero, marzo, los distintos grupos estarán mostrándose concretamente, en función de quien tiene intención de ser candidato, o de qué grupo tiene intención de competir.

–  La perspectiva es ganar para forzar al gobierno a redefinir sus políticas socioeconómicas.

— Por supuesto, las elecciones de medio término son muy importantes porque de alguna manera proyectan lo que pueden ser las elecciones a los dos años. Así que todos los gobernadores quieren ganar en su territorio. Nosotros tenemos el mismo objetivo. También el gobierno nacional seguramente va a utilizar todos los recursos necesarios para obtener un triunfo. Si bien, ninguna alternativa les daría un control absoluto de la cámara de Senadores ni de la de Diputados, también es una señal importante, porque de alguna manera en dos años la gente está votando y evaluando una gestión provincial, una gestión nacional y a veces también una gestión municipal. Hay que ver cómo se plantean las estrategias y ver si esas estrategias llevan a nacionalizar las elecciones, a provincializarlas o a un aspecto local.

Quién es

Adán Humberto “Beto” Bahl nació en 1967 en Paraná. Es contador público nacional egresado de la Universidad Nacional de Entre Ríos y ocupó diversos cargos políticos dentro del peronismo entrerriano. En las dos gestiones de Sergio Urribarri (2007 a 2015) fue ministro de Gobierno. Ocupó el mismo cargo durante el último año de la gestión de Jorge Busti (2006-2007). Actualmente es vicegobernador de Entre Ríos y como tal, preside el Senado. Está casado con Claudia Silva y tiene tres hijos.

Una faceta aparte de la política es la vinculación de Bahl con la música. Es acordeonista, autor y compositor con más de 30 temas musicales registrados en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC). En sus tiempos de estudiante integró conjuntos musicales como “Bandita San Blas”, “Alegres Musiqueros”, “Cuarteto de Plata”, “Cuarteto Gigante”, entre otros.

Está casado con Claudia Silva y tiene tres hijos. Ha participado en varias oportunidades con la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, que dirige el maestro Luis Gorelik.

Kirchnerismo

–  ¿Está terminado el kirchnerismo en Entre Ríos, para los peronistas?

—  Hace un tiempo hice una declaración y muchos se enojaron. Veo que paulatinamente el kirchnerismo va a ir languideciendo y va a dejar paso al peronismo tradicional. Es lo que ha ocurrido en la historia. Siempre los ‘ismos’ que son moda, luego dejan paso a la parte más ortodoxa, al peronismo tradicional. Eso no es malo ni bueno, es un proceso natural y se va a acelerar en la medida que aparezcan nuevos liderazgos. Seguramente esos nuevos liderazgos pueden aparecer en las elecciones del año que viene en provincia de Buenos Aires, donde se eligen senadores. Y en el resto del país. Una vez que el peronismo encuentre un jefe se va a tranquilizar y se va a encolumnar detrás de ese jefe. Hoy por hoy, vemos distintas realidades. Los gobernadores por un lado, el presidente del Senado y los senadores por otro, los sindicatos por otro lado, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner por otro, Sergio Massa por otro. Creo que en algún momento es muy probable que todo se sintetice. Y reitero, si el peronismo reconoce un jefe, se va a tranquilizar y se va a encolumnar bajo esa conducción.

–  ¿No está descartada la reunificación en torno a Massa, o en la provincia junto con Busti?

—  No, por supuesto, no hay nada descartado. Eso va a depender de reuniones y de charlas. Sobre todo, de un proceso que habrá que llevarlo desde hoy hasta aproximadamente marzo, cuando ahí, concretamente puedan converger las distintas fuerzas. Pero hoy absolutamente nada está descartado.

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