Ya estamos en las últimas semanas de febrero y muchos deben volver al trabajo luego de unas reparadores e inolvidables vacaciones. Pensar en reintegrarse a la rutina laboral puede provocar ansiedad, angustia, insomnio, desconcentración y desanimo en algunas personas. Estos son los síntomas del estrés postvacacional.

En general este estado no debería prolongarse más de una semana, sin embargo en algunas personas se presenta mal humor y negativismo por más tiempo, lo que según Rodrigo Correa, Gerente de Mandomedio Consulting, es necesario saber manejar para no contaminar al resto del equipo de trabajo y  para conectarse más rápidamente con las actividades laborales o de estudio.

Para lograrlo el especialista  recomienda tomar las siguientes medidas:

1. Es ideal que dos o tres días antes de regresar al trabajo no se realicen actividades que impliquen mucho agotamiento, se debe de intentar hacer algo que relaje y así iniciar con buen ánimo el primer día laboral. Esos días también ayudarán para reorganizar la rutina nuevamente.

2. También hay que usar la relajación obtenida durante las vacaciones para ser positivo y volver con el mejor de los ánimos al trabajo.

3. Ya  reincorporados a las actividades laborales se debe fijar la alarma del despertador diez minutos antes de la hora habitual, ese tiempo será útil para vencer el desgano de levantarse y no andar con prisa. También, practicar algún deporte al regresar al trabajo permitirá obtener un bienestar físico y emocional.

4. Es importante priorizar y organizar las tareas. Por ejemplo, comenzar con aquellas que requieran resolución inmediata y posteriormente seguir con la lista de pendientes. La agenda también se debe reajustar para no sobrecargar los primeros días.

5. En el periodo de retorno a las actividades se deben ordenar los horarios y volver a descansar por lo menos siete horas antes de ir a trabajar. Evitar los excesos, es decir trasnochar o dormir mucho.

6. Es bueno hacer actividades que nos remitan a las vacaciones, por ejemplo mantener la práctica de leer o seguir el deporte o actividad que se aprendió para que el cambio sea menos brusco.

7. Volver a la dieta normal, moderar el consumo de cafeína y alcohol también ayudan a no tener estrés. La comida pesada y el café agudizan la ansiedad, en tanto que el alcohol agrava los síntomas de apatía y depresión.

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