Tired couple drinking coffee

Quizá todos supongamos que lo que mata un matrimonio, aleja a uno del otro, genera diferencias -a veces irreconciliables-puede ser la infidelidad o las mentiras, pero parecería que esto no es del todo certero. Existen otras conductas -no tan conocidas- que poco a poco podrían destruir un matrimonio. Son como un veneno y todos estamos expuestos a él.

1- No tener amistades fuera del matrimonio: Pasar tiempo en pareja es importante, pero eso no quiere decir que sea lo único que pueden hacer. No se puede depender de la pareja para satisfacer todas las  necesidades sociales. Las personas externas de la relación son tan importantes como la pareja. A través de los amigos, ambos podrán ganar experiencia, perspectiva y apoyo.

2- Subestimar la importancia del contacto físico: Si rara vez se tocan o han llegado al punto en que sólo tienen sexo en ocasiones especiales (cumpleaños, aniversarios), podrían estar en camino de un matrimonio sin sexo y sin pasión. Y no es que deberían tener intimidad todos los días, tomarse de la mano, darse un beso antes de dormir o al despedirse, siempre es un buen gesto que sumará puntos en la relación.

3- Amistades que pueden ser una mala influencia: Aunque es indispensable tener amistades cercanas, rodearte de personas equivocadas puede afectar negativamente tu vida y tu relación.

4- No repartir las tareas domésticas: Cuando solo un integrante de la pareja es el responsable de la limpieza y el orden todos los días, a largo plazo podría empezar a haber resentimiento.

5- No hablar de la relación: Es importante comunicarse. Y las conversaciones deben ir más allá de un “¿Qué tal tu día?” Tener charlas intencionales sobre su relación quiere decir que están dispuestos a realizar las preguntas fuertes que a veces resulten incómodas: “¿Estas contento o conforme con la relación?”, “¿hay algo que te moleste?”. No es algo que deba hacerse todos los días pero si aunque sea una vez al mes. El dialogo siempre es un buen aliado.

6- Cada vez se sienten más como compañeros o amigos que como pareja: El síndrome del compañero de vivienda es más común de lo que crees y puede matar hasta la relación más feliz y saludable. Cuando llegan a ese problema, se sentirán como en vidas paralelas, tan sólo conectadas por el espacio en el que viven.

7- Estar todo el tiempo on line: si bien la tecnología es algo que está completamente integrado a nuestras vidas, cuando el celular o la computadora se convierten en un obstáculo a la hora de intentar conversar o compartir momentos en pareja, produce desgaste y termina alejándonos definitivamente de los intentos por dialogar y pasar tiempo juntos.

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