De las distintas acepciones que tiene la palabra Yoga, una de las más aceptadas es: unión, que proviene de yuj, en sánscrito. La unión a la que se refiere es a la del cuerpo, alma y pensamiento, elementos que nos constituyen como seres y que, desde hace muchos años, han sido separados, ya sea para su estudio, su definición o en la búsqueda del “desarrollo” de cada uno.

Normalmente se cree que Yoga es una práctica fitness desarrollada para quemar calorías y definir los músculos, si bien es cierto que estos son algunos de los beneficios físicos que tiene la práctica, no son los únicos ni lo principal.

A continuación te compartimos cinco maneras en las que esta práctica cambiará tu vida:

Descubrirás tu verdadera pasión

No hay mayor satisfacción en la vida que hacer lo que amas. Cuando comienzas a adentrarte en esta práctica, tú también te darás cuenta que tu voz interna se hará más presente y cada día hablará más fuerte, recordándote quién eres y qué quieres.

Eliminas la negatividad

Esta práctica te enseña a hacer más consciente de lo que piensas, cómo hablas y cómo actúas en tu vida. Una vez que pisas este camino, es más difícil ignorar situaciones que a veces necesitamos enfrentar pero les damos la vuelta por todo lo que implica hacerle frente a las dificultades, tanto externas como internas. Aprenderás que aquello que piensas se manifiesta, así que te vuelves más cuidadoso en la clase de pensamientos que estás creando: el bien siempre atrae el bien y el mal atrae lo negativo. Estás en esta vida para experimentar lo más increíble de ser quien eres, así que, ¿por qué perder el tiempo con lo negativo?

Un cuerpo con un potencial y fuerza inimaginable

Si continúas practicando, comprendes que el proceso es lo que importa y que mientras más lo disfrutes, más cerca estás de alcanzar tu potencial. Se vuelve una meditación en movimiento. Cuando menos lo esperes, lograrás una postura que pensabas la más difícil.

Restaura tu mente

Tendrás que tomar una clase y vivir “Savasana” para que realmente sientas los beneficios.
Savasana —o postura del cadáver— es parte del final de la práctica: te tiendes acostado en el suelo boca arriba, con los ojos cerrados y tu cuerpo extendido, entrando a una relajación profunda que te permite entregarte a un estado de paz y armonía, dejando afuera toda la turbulencia mental, permitiéndote conectar con lo más profundo de ti.

Aprendes a alimentarte más verde

Descubres que los amigos raros vegetarianos no son tan raros como creías. Muchas corrientes o estilos de Yoga promueven una dieta vegetariana. Incorporarás más vegetales y alimentos integrales a tus comidas, menos carne y menos alimentos procesados hasta encontrar un balance en tu estilo de alimentación.

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